El resistido acuerdo lechero

Octubre 22, 2008

acuerdo-lechero-la-nacion.jpgLa presidenta Cristina Fernández anunció un acuerdo con productores e industriales del sector lechero de tres provincias que establece un precio de 1 peso por litro pagado en la boca del tambo. Tras una ardua negociación con el secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno, los tamberos firmaron pero no están conformes e insisten en que con esto no se resuelven los problemas del sector.Las promesas oficiales

El texto fue firmado por el gobierno nacional, por los productores de las provincias de Córdoba, Santa Fe y La Pampa, y por industriales del sector, en un acto en Olivos, en el que se dio a conocer la noticia. “El acuerdo apunta a cuidar el precio en la mesa de los argentinos y al mismo tiempo cuidar la actividad fundamentalmente del productor”, señaló la Presidenta, que además explicó: “Si las cosas se complican, el Estado va a adquirir el stock que tengan los tamberos para seguir sosteniendo la actividad”.

A pesar del acuerdo logrado con estos dirigentes, que constituyen un grupo de productores afines a Moreno conocido irónicamente por sus colegas del sector como los “tamberos K”, en otras provincias y entidades gremiales los productores le dijeron que no al funcionario.

El convenio, que regirá hasta el 31 de diciembre, prevé como contraparte que se mantengan fijos los precios de 16 productos lácteos básicos, por lo que los empresarios recibirán una compensación.

El secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, recalcó que se logró el mejor precio posible y criticó a la Mesa de Enlace por pedir un valor de 1,25 pesos por litro. “Pedir eso es no querer acordar nada”, señaló.

Tamberos disconformes

El presidente de la Federación de Centros de Tamberos de Santa Fe, Gustavo Colombero, explicó que se trata de un “anuncio más” que no conforma para nada al productor. La tarifa anunciada habla de 1 peso por litro de leche a puerta de tambo. “Previo a este acuerdo hubo otros que no se cumplieron”, advirtió haciendo referencia a cuando se pactó un precio de 94 centavos más una compensación de 10 centavos, que no llegó ni a la mitad de los productores del país.

Explicó que el sector atraviesa un mal momento con tambos que continúan cerrando por la falta de rentabilidad. “Es un parche para la foto, y si se continúa manoseando al sector”.

Sostiene que “estas medidas” responden a una urgencia del Gobierno Nacional para bajar el precio. “Acá no cierran los números para continuar produciendo”. “No puede ser que siempre que hay un ajuste sea para abajo para los productores y para arriba para los consumidores”.

Mientras desde la Secretaría de Comercio se avanza a paso muy firme sobre el convencimiento en la adhesión por partes de las industrias, que los consumidores aún deberemos soportar una suba del dos por ciento más, para totalizar ocho puntos, en los 16 productos de la canasta básica láctea. Sin embargo, las cifras en las góndolas no cesaron su escalada.

El mayor control que debiera regir sobre la fase de comercialización y las diferencias de números que allí se generan podrían dar respuesta a las irregularidades que continuarán existiendo, mientras la presunción de rentabilidades extraordinarias sólo podría darse en muy pocas grandes industrias lácteas -Mastellone, SanCor y Nestlé-.

La negociación de Moreno

El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, se tomó el fin de semana largo para convencer a los industriales del sector lácteo que acepten firmar un acuerdo por la leche. Presionando con el cierre de las exportaciones de este rubro y el envío de inspecciones impositivas a las empresas, el funcionario logró su cometido.

Un grupo de ejecutivos debió acordar pero siguen las negociaciones para convencer a algunos empresarios más. En este punto además de las presiones mencionadas el secretario se valdrá también de la promesa de pagar las compensaciones adeudadas desde enero pasado que representan casi $ 300 millones. Además, prometió comprar los stocks de más de 50.000 toneladas de productos que, por sus trabas a las exportaciones, las empresas acumularon hace dos meses.

Plan lechero para las PyMEs

Las industrias de envergadura menor consideran que “pagar un peso la leche significa llevar a las PyMEs al cierre definitivo”.

La Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas, que no adhirió a la firma concretada en Olivos el lunes, expresó la necesidad de “un acuerdo que contenga a todos los eslabones de la cadena láctea, apostando a un Plan Estratégico Nacional”. Esta intención habla de reavivar la actividad del Grupo Lácteo -con representación del Gobierno, las industrias y los tamberos- cuya función entró en desuso en febrero, cuando se reuniera por última vez en la ciudad de Córdoba, incluso cuando Javier De Urquiza encabezaba la Secretaría de Agricultura, ya que los encuentros posteriores no sirvieron más que como espacio de anuncios o de debate no escuchados.

Desde la entidad que agrupa al margen más endeble de la producción de lácteos se argumentó, “sabemos que los productores necesitan incentivo para quedarse en la actividad, la gran mayoría de los dueños de PyMEs son productores y nadie mejor que ellos entienden las dificultades del sector, pero estas medidas generarán una lechería concentrada en tres o cuatro empresas”, al tiempo que se añadió que “pagar un peso la leche significa llevar a las PyME al cierre definitivo”.

No es nuevo que lo que se solicita al Poder Ejecutivo y sus dependencias administrativas es atender a una mirada más abarcativa que una reunión por partes de un mismo problema. “Pedimos por la unidad de los actores de la cadena láctea, no sirven los acuerdos parciales ni los dirigentes que se prestan a la destrucción de los espacios de consenso”, se argumentó en referencia a las gestiones aisladas, mientras el rigor del caso acusa una inestabilidad tal para la producción que ya instala al filo del precipicio a decenas de pequeñas y medianas empresas lácteas en todo el país y en especial en esta cuenca.

La situación urgente no sólo sitúa en esa condición a los mediadores entre la obtención de la materia prima y la comercialización, sino que también son los tambos los que hoy registran alteraciones en el pago de su servicios, generando esto algunos cortes en la cadena de cumplimiento de obligaciones económicas con terceros, entendiéndose esto sobre el pago a proveedores.

Con información de E-campo; La Nación y La Razón.

 
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