Kosacoff: “En la crisis hay que proteger la demanda y el empleo”

Mayo 4, 2009

El economista Bernardo Kosacoff, de la Comisión Económica para América latina (Cepal), estuvo en Rosario. El director de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), considera que “Argentina es un país curioso”, porque cuando parecía que tenía todas las condiciones a su favor para alcanzar un desarrollo económico sustentable, no lo logró por una suma de factores internos y externos. Entrevista La Capital, 4 de mayo de 2009.Luego de un 2008 marcado por el conflicto del campo, el recrudecimiento de la crisis internacional desembocó en un crítico 2009, en el que no son muchas las opciones de política económica para incentivar una recuperación. La más importante, aseguró, es priorizar el sostenimiento del empleo.

—Con la estabilización de los mercados accionarios parecía que se había llegado al piso de la crisis pero el impacto en la economía real no deja de alarmar. ¿Cuándo cambiará la tendencia?

—Aparecen pequeños indicios de recuperación pero lo que uno ve en los últimos 9 meses es que todos los pronósticos internacionales ajustan para abajo. Hay algunas noticias positivas desde el lado de la fuerte coordinación internacional y el fuerte compromiso en términos de sostener el sistema bancario y apostar a la salida de la economía de Estados Unidos, mientras siga existiendo la confianza en las políticas de expansión monetaria y fiscal. Se están generando algunas situaciones que alientan una recuperación heterogénea y lenta, pero esto se da en un contexto de pérdida generalizada, dentro del cual todavía no se solucionó un problema central, que es el de los deudores. Ahí aparece un tema notablemente complicado. Es difícil saber la valuación actual real de los activos.

—¿Son acertadas las medidas adoptadas por las grandes potencias para salir de la crisis?

—Ha sido a prueba y error. Al principio parecía un problema de liquidez, después de solvencia, después se vieron complejos problemas en términos de la colocación de los derivados financieros y una seria dificultad para poder calificar el valor de esos activos. Después se vio la transmisión a la economía real, con una caída importante en la ocupación y las exportaciones. En la medida en que la coordinación internacional busque sostener la demanda y dinamizar las exportaciones, uno ve una salida sustentable. Pero también está la tentación del proteccionismo, que no es el mejor camino.

—Se decía que Argentina estaría al margen de la situación internacional pero se está viendo que hay un impacto.

—Tenemos una desaceleración pero todavía hay margen por el nivel de reservas internacionales y, fundamentalmente, por una microeconomía que tuvo cinco años muy buenos, que no se endeudó y cuyo nivel de morosidad es notablemente bajo. Son condiciones financieras totalmente distintas a las del 2001. Paralelamente los precios de los productos que exportamos cayeron porque desapareció la burbuja especulativa, pero en su actual nivel permiten pensar en la Argentina como uno de los mejores países en términos de capacidades competitivas para producir proteínas.

—Hay sectores productivos perjudicados, ¿qué deben hacer para sobrellevar este período?

—Hay que proteger los activos de esos sectores y el empleo. Que no cierren las empresas. Hay que sostener la demanda. Hay otros sectores en los que el impacto todavía no se conoce La crisis tiene un efecto mucho más fuerte en el mundo automotriz o en la construcción, que en alimentos, consumo masivo o servicios. Lo que está claro es que en este proceso se frenan y se postergan los procesos de inversión. Por eso es importante trabajar sobre la demanda y recuperar la confianza.

—En Rosario, la autopartista Mahle decidió cerrar sus puertas por una decisión de su casa matriz en Alemania. ¿Cómo se sale de está lógica en la que las empresas extranjeras recortan en sus sucursales por problemas en sus países de origen?

—Una parte significativa del mercado de bienes y servicios en la Argentina está ocupado por filiales de empresas trasnacionales que pertenecen a redes corporativas. Claramente en esta crisis hay un exceso de oferta, que induce a una relocalización de la asignación de la generación de valor y tecnología. En esto debe existir una fuerte cooperación de las políticas públicas y de los intereses privados para ver cómo se protegen esas posiciones y cómo se evita que estos shocks externos afecten a nuestra capacidad de producción.

—Se detuvo la generación de empleo nuevo y peligran muchas fuentes de trabajo ¿Qué medidas se deben tomar?

—Hay que proteger el empleo. Ya sabemos lo que pasó en otros períodos cuando perdimos mucho capital social. Destruimos a matriceros, torneros, que después cuando llega la recuperación, no existen Tenemos que tener una fuerte vocación para proteger a los más pobres, que son los más afectados por la crisis, para proteger el trabajo y las capacidades productivas del país.

 
Deje su comentario