Rosario sigue debatiendo por la basura
Junio 5, 2009
Mientras se cuestiona al gobierno municipal por la deuda que mantiene con las empresas de recolección, la eficiencia y el costo del servicio que prestaría para reemplazar a Cliba y Lime, el Gobierno de Lifschitz asegura que la municipalización de la recolección significará un ahorro para la ciudad.El concejal radical Jorge Boasso denunció que el Gobierno de la ciudad “está en convocatoria de acreedores”, y aportó la documentación en la que se basa para dar cuenta de la existencia de “una triangulación entre las concesionarias, el Ejecutivo y el Banco Municipal”, con el objetivo de diferir el pago de los certificados de servicios por 180 días.
El edil aportó “las pruebas palmarias” por las que había tildado de mentiroso al secretario de Servicios Públicos, Gustavo Leone, en su reciente visita al Concejo.
La polémica surgió cuando Boasso señaló que el municipio tiene una deuda de “80 millones de pesos” con las empresas recolectoras de la basura Lime y Cliba. Pero Leone negó esa situación. “Aplican coactivamente un sistema donde a las empresas les terminan exigiendo como acreedoras una triangulación”, explicó Boasso.
Según denunció, cuando la Intendencia no puede pagar le plantea al concesionario que le ceda el certificado de deuda a nombre del Banco Municipal u otra entidad. De esta manera, se les otorgaría un crédito a 180 días que van pagando con intereses y gastos de sellado, conforme a un convenio entre el municipio y el acreedor.
Boasso exhibió copias de los convenios firmados por el intendente Miguel Lifschitz con Impsa (recolectora de residuos de la zona sur), Telvent (concesionaria de semáforos) y Resicom y Milicic (disposición final de basura).
“Se corrobora que la Municipalidad está en concurso de acreedores de hecho. El gobernador Hermes Binner al menos tuvo la entereza de decir que iba a reprogramar las deudas por 180 días, pero la Intendencia lo oculta. Estas son la pruebas que demuestran que el que mintió fue Leone”, insistió el concejal.
Ahorro
Los responsables de la Secretaría de Servicios Públicos respondieron a los cuestionamientos que varios concejales le plantearon ayer en el Palacio Vasallo al plan que prevé crear el Ente de Higiene Urbana (EHU), organismo que administrará la recolección de residuos en el centro, macrocentro y los accesos a la ciudad. En ese ámbito, el titular del área, Gustavo Leone, destacó que la municipalización parcial de la basura con sistema de carga lateral implicará un ahorro de casi 4 millones de pesos anuales para las finanzas locales.
Los integrantes del gabinete de Miguel Lifschitz expusieron las razones que fundamentan la creación del EHU y la estatización de una sexta parte de la recolección de los residuos domiciliarios.
Leone y el subsecretario del área, Pablo Seghezzo, plantearon dos alternativas para prestar el servicio. La opción uno implicaba licitar un sistema donde los oferentes utilicen los contenedores metálicos de carga lateral, de propiedad del Estado municipal, y la compra de camiones con este sistema incorporado para la recolección de la basura en el área central y el macrocentro.
La operatoria implica un sistema de leasing (alquiler y compra) a 36 meses, pero con la “debilidad” de entregar los receptáculos de gran volumen para que los opere un privado. A ello hay que agregarle el lavado y el mantenimiento de las unidades y los contenedores.
La opción dos (municipalización) implica la creación del EHU, que será encargado de recolectar la basura en el radio de Cafferata, 27 de Febrero y el río. Para ello, el Ejecutivo deberá invertir 9.850.000 pesos en adquirir 9 camiones de carga lateral y tercerizar el servicio de limpieza de las unidades. Y traspasará a la órbita del ente a 30 operarios que hoy se desempeñan en las empresas privadas.
En cifras comparativas, la cuenta es la siguiente: la opción uno le costaría a la Intendencia 24 millones de pesos al año. Mientras que la opción dos equivaldría a unos 10 millones de pesos, más la inversión en los camiones (9,8 millones). Es por ello que la diferencia de costo neto entre ambas da un ahorro a favor de la municipalización de 3.600.000 pesos al año. Y los funcionarios aseguran que una vez que se amortice la inversión, el ahorro será mayor a lo largo de los años.
Nuevas licitaciones
Además de las características del área a cargo del municipio, Leone y Seghezzo afirmaron que en 60 días enviarán los pliegos licitatorios de la basura para el resto de las zonas.
La idea es dividir la ciudad en cuatro sectores, dejando al EHU a cargo del centro, macrocentro y los accesos. La vida útil de los camiones se fijó en 72 meses y existen empresas en Italia, España y Chile donde adquirirlos.
Tras escuchar los argumentos, hubo consultas, sugerencias y aportes de los concejales. La justicialista María Eugenia Bielsa pidió mejorar el servicio de recolección para la periferia, y su par Arturo Gandolla hizo hincapié en la composición jurídica del Ente. Al igual que el cavallerista Alfredo Curi, que planteó la incorporación de ediles de la minoría en el EHU.
También se debatió la disposición final de la basura, Seghezzo afirmó que el depósito de Ricardone (donde Rosario vuelca sus residuos) tiene dos años más de capacidad y afirmó que la región “está plagada de terrenos aptos para nuevos rellenos sanitarios”. El problema radica en el rechazo social que plantean los vertederos.
Con información de La Capital
