En un inesperado cambio de rumbo, la ex funcionaria de Binner y líder de Pampa Sur, María del Carmen Alarcón, se sumó al Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y criticó el paro del campo.
El giro de la ex diputada del Frente Para la Victoria confirma que muchos funcionarios tienen un precio. Alarcón pasó de defender activamente el reclamo agrario a aceptar un cargo en la administración nacional en el que se desempeñará como secretaria de Integración Nacional.
“Quiero dejar atrás la apología del problema del campo. Terminar de hablar del problema y empezar a tratar de solucionarlo”, dijo Alarcón al tratar de explicar el inesperado cambio de bando.
El campo alerta y expectante
El presidente de la Sociedad Rural (SRA), Hugo Luis Biolcati, destacó el conocimiento de Alarcón de la problemática rural y consideró prudente “darle tiempo” para ver en qué se traduce su sorpresivo desembarco en el Gobierno.
“Tenemos que ver cómo se delinea la nueva secretaría, que hasta ahora es un gran misterio, y evaluar si va a servir para atender nuestros reclamos o si va a ser otra forma de vaciar la Secretaría de Agricultura”, planteó respecto de Secretaría de Integración Nacional, la dependencia que Aníbal Fernández creó a propuesta de la propia Alarcón y de la que la líder del grupo Pampa Sur quedará a cargo.
Biolcati advirtió: “Tenemos que esperar y ver con qué grado de autonomía se maneja y cuáles son sus atribuciones, porque si no le dan margen para moverse vamos a estar en la misma”.
Desde la Federación Agraria, Ulises Forte fue menos contemplativo y apuntó sin medias tintas contra el Gobierno. “Lo que pasó con Alarcón no me sorprende en lo más mínimo. Es una movida más dentro del reordenamiento del PJ. El Gobierno está resolviendo su interna con cargos”, lanzó en diálogo con este medio.
Alarcón intenta explicar el giro
Durante el conflicto entre el campo y el Gobierno, surgido en marzo del año pasado por la resolución que estableció las retenciones móviles, la ex diputada participó de decenas de manifestaciones en las rutas, e incluso estuvo procesada por la obstrucción de la ruta nacional 9, cerca de San Pedro, junto a otros dirigentes políticos, ruralistas y sociales.
En mayo de 2006, y tras oponerse a la política oficial de exportación de carnes, Alarcón había sido expulsada de la presidencia de la Comisión de Agricultura de la Cámara baja.
“Esto es muy difícil -pasar de dirigente ruralista a funcionaria del Gobierno-. Para cualquier dirigente es muy riesgoso, lo que se puede perder es mucho, pero sigo confrontando o me paro desde otra posición y busco caminos para solucionar las cosas. No quiero profundizar más la polarización”, dijo Alarcón.
Para dejar en claro dónde está ubicada en la actualidad, Alarcón criticó ayer, por segundo día consecutivo, el paro de comercialización de granos y hacienda dispuesto por la Mesa de Enlace, por efectivizarse a partir de mañana. “No estamos para siete días de paro, más allá de que podamos respetar absolutamente las necesidades, decisiones y demandas de los dirigentes gremiales”, expresó Alarcón en declaraciones radiales, durante la tarde. “No tenemos que ir con diez problemas en un día, sino ir de a uno, dos o tres”, agregó.
La nueva Secretaría
La secretaría de Integración nacional fue creada por el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández y asumiría funciones que antes competían a la secretaría de Agricultura. Otros dos integrantes de Pampa Sur, Miguel Saredi y Mariano Pinedo, también se sumarían al gobierno nacional en el futuro equipo de Alarcón.
Aníbal Fernández dijo que el Gobierno no se fijó si Alarcón era de otro partido o trabajaba con Binner. “La convocamos por sus conocimientos relacionados con el campo y porque nos satisfizo la propuesta que nos hizo -por la secretaría-, no por otro motivo”.
Gobierno de Binner sin reacción
Consultado por la decisión de la hasta ayer Secretaria de Integración Regional, el gobernador Binner expresó: “Toda actividad que signifique un beneficio a la democracia es buena”.
Pablo Javkin, presidente de ARI Santa Fe e integrante del Frente Progresista que apoya al gobierno de Binner, fue mucho más crítico. “Me parece absolutamente incoherente con la política del gobierno provincial en su relación con los sectores productivos. No hay excusa para disimular un acuerdo inexplicable”.
El ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti, del cual dependía la Secretaría de Alarcón en la provincia, declaró sentirse “sorprendido” por la forma en que se manejó Alarcón. “Nunca me llamó, me enteré por los diarios. Tampoco sabíamos que le había llevado al gobierno nacional una propuesta para realizar lo que estaba haciendo en la provincia”, dijo el funcionario anoche.
Con información de La Capital y La Nación