Un Concejo menos polarizado en Rosario
Septiembre 28, 2009
El socialismo ganó por un estrecho margen y perdió una banca. La alianza entre PJ y PPS llegó en segundo lugar con notable pérdida de votos; Boasso se consolida en un tercer lugar y dos nuevas fuerzas se incorporan en la ciudad: el PRO y el PSA.
En Rosario se abrió el abanico político. El Frente Progresista logró con sumo esfuerzo alcanzar una victoria, pero sufrió una merma considerable de adhesiones. A casi cuatro puntos quedó el Partido Justicialista, que pese a realizar una performance interesante sufrió una pérdida considerable respecto a las primarias, cuando se impuso sobre el resto. La sangría peronista benefició a las demás agrupaciones que lograron escaños y que le darán matices a un Concejo dominado por el Frente.
En el socialismo veían venir unas elecciones difíciles por la presencia de dos tanques mediáticos como Héctor Cavallero y Jorge Boasso, quienes parecieron acertar en los discursos de campaña al hacer eje en la inseguridad (en verdad un tema de jurisdicción provincial) y en la caída notoria del ayer promocionado boom rosarino, estrujado por la crisis del campo y el cambio de las circunstancias económicas.
Socialistas y Radicales con proyección a gobernador
Sin embargo, desde hoy Miguel Lifschitz deberá pegar un volantazo en su administración, ya raleada de algunos cuadros importantes que Hermes Binner se llevó a la Casa Gris. Superado el último mojón electoral del 2009, Lifschitz queda en posición de ser candidato a gobernador pero la estrella socialista no es la única que está en el firmamento. En la capital de la provincia, la lista patrocinada por el intendente Mario Barletta logró una victoria que envalentona a los radicales que ya dicen sin pudor que el próximo gobernador será del centenario partido.
El desempeño del Justicialismo
La suerte del PJ dependía del mantenimiento de los votos cosechados en las primarias, cuando se impuso al Frente Progresista por la cosecha de Cavallero pero también por lo que aportó Diego Giuliano, quien llegó a sectores independientes que jamás habían votado al peronismo: ayer la lista perdió 70 mil votos.
Las nuevas fuerzas
La fuga se dispersó en dirección a Boasso y Laura Weskamp, quienes aumentaron considerablemente el colchón logrado en las internas. El antikirchnerismo mayoritario que impulsa a los rosarinos hizo que se produzca esa mutación, que, a la vez, muestra un nuevo sino político en Rosario: el quiebre de la polarización.
Boasso aumentó en más de 20 mil adhesiones lo conquistado en las internas por un leit motiv que es la mayor preocupación de los rosarinos: la creciente inseguridad que no reconoce zonas geográficas ni clases sociales.
Weskamp apoyó su campaña en la presencia de dirigentes nacionales de PRO y el arándano del postre fue la visita de la muy bien conceptuada Gabriela Michetti, quien pidió el voto para Weskamp y admitió las intenciones del partido de Mauricio Macri de hacer pie en Rosario. La primera huella quedó marcada con la formidable elección de ayer. Tanto los votos a Boasso como a Weskamp muestra como se columpia la realidad ideológica a la hora del voto. Aparece un sufragio moderado, más volcado a la centroderecha que augura nuevos tiempos por venir.
El efecto Pino Solanas que sopló fuerte en la ciudad de Buenos Aires el 28 de junio tuvo su coletazo en Rosario con Alberto Cortes, una sorpresa, pese a que no se trata de un rostro nuevo de la política. Cortes ya fue concejal.
Los nuevos concejales
El Frente Progresista incorpora a Clara García, Gonzalo Del Cerro, Pablo Colono y Oscar Greppi.
El Justicialismo suma a Héctor Cavallero, Diego Giuliano y Norma López.
La UCR renueva las bancas de Jorge Boasso y Daniela León.
El PRO hace pie en Rosario con Laura Weskamp.
El PSA renueva la banca de Alberto Cortés.
Con información de La Capital, Clarín y El Litoral
