Antes del recambio legislativo del 10 de diciembre, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se apresura a sancionar todas las leyes clave que sabe que luego no conseguirá, o le costará el doble.
En estos últimos días la agenda está sobrecargada y con proyectos de altísimo impacto que van desde la reforma al sistema electoral a una interpelación a Fernández, nuevos impuestos y hasta leyes laborales.
Los proyectos clave incluyen la prórroga de la emergencia económica, la modificación del régimen de monotributo y la reforma electoral. Iniciativas que el Poder Ejecutivo necesita tener sancionadas antes de que el oficialismo pierda las cómodas mayorías que posee en ambas cámaras y comience a regir el escenario parlamentario con el que deberá convivir la presidente hasta el final de su mandato.
En el Senado, el matrimonio presidencial esperan el debate pasado mañana en el recinto para la prórroga de la emergencia económica y los cambios al monotributo. Si ambas iniciativas son aprobadas sin modificaciones, tal cual la orden dada por la Casa Rosada, serán ley. Los tiempos, sin embargo, no alcanzarán para que la Casa Rosada pueda tener sancionada la reforma electoral antes del fin del actual período ordinario de sesiones, que concluye el lunes próximo.
Por lo pronto, la iniciativa comenzará a discutirse mañana en tres comisiones de la Cámara alta, y como ya anticipó Miguel Pichetto (Río Negro), presidente del bloque oficialista, la voluntad del kirchnerismo es sancionar la ley cuanto antes.
No llega el oficialismo a sancionar la reforma electoral
Si bien el oficialismo podría forzar la firma del dictamen ese mismo día, esto cancelaría la posibilidad de realizar un amplio debate y provocaría la reacción de la oposición. Además, al bloque que conduce Pichetto se le complicaría la posibilidad de sancionar la norma esta misma semana.
Es que para hacerlo necesitará del apoyo de los dos tercios para habilitar su debate sobre tablas, una relación de fuerzas que difícilmente pueda alcanzar. Mucho menos cuando el jefe de la UCR, el senador Gerardo Morales (Jujuy), ya advirtió que “se partirá el Senado” si el oficialismo pretende imponer su número y firmar dictamen sin debate a un proyecto de la envergadura de la reforma política.
Todo indica, entonces, que el Poder Ejecutivo tendrá que conformarse con la sanción del proyecto en la primera semana de diciembre. Esto implicaría que la Casa Rosada tendrá que decidir la prórroga de las ordinarias o una convocatoria a sesiones extraordinarias para habilitar su tratamiento en la Cámara alta.
Impuesto al cheque
De todas maneras, el apuro del Gobierno por acelerar la sanción de la reforma electoral habla a la claras de que el kirchnerismo quiere definir todos los temas de su interés antes del recambio legislativo. Ya lo dejó en claro con la sanción a marcha forzada de la prórroga de la vigencia del impuesto a las transferencias financieras (conocido como impuesto al cheque) por los próximos dos años.
En otras palabras, la Casa Rosada se ahorró así el engorroso trámite de tener que discutir el año próximo el reparto de esos fondos -más de $ 23.500 millones, según el estimado para 2010-, con un Congreso en el que sus tropas estarán en clara desventaja ante una eventual unión de todo el arco opositor.
El debate por las comisiones
Gerardo Morales sumó ayer un nuevo ingrediente a la polémica al no descartar la posibilidad de que la oposición reclame la presidencia provisional del Senado, segundo escalón en la línea sucesoria presidencial.
Como contrapartida, el oficialismo promete abroquelarse y quitarle protagonismo al Congreso. Un anticipo de esa estrategia lo planteó ayer el presidente del bloque kirchnerista de la Cámara baja, Agustín Rossi (Santa Fe), quien volvió a advertir que el Poder Ejecutivo vetará todas las leyes que sean sancionadas sin el apoyo de su bancada.
Impuesto al uso del celular
Otra de las leyes que oficialismo impulsará especialmente, beneficiará a uno de los empresarios mimados del Gobierno, Gerardo Werthein, principal accionista de la empresa Telecom y también presidente del Comité Olímpico Argentino (COA).
El proyecto propone un impuesto del 1% a los usuarios de telefonía celular sobre su factura mensual en concepto de abono y servicios. Esa recaudación -estimada en unos 200 millones de pesos por año- servirá para financiar el deporte olímpico argentino. Para ello, el proyecto propone crear un Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Enard), que tendrá como pilares el COA y la Secretaría de Deportes.
La iniciativa genera rechazo en la oposición y también en organismos de defensa de los consumidores. Pero el jefe del bloque de diputados kirchneristas, Agustín Rossi, está empecinado en aprobarla.
Promoción a la lechería
Otro de los temas que el oficialismo intentará aprobar este miércoles es el que promueve un nuevo régimen de promoción de la lechería, iniciativa que propone fijar un precio de referencia de la leche y que despierta críticas en los sectores que pertenecen a la cadena láctea.
Leyes laborales
En la última sesión del año también estarán presentes los proyectos laborales impulsados por el diputado y abogado de la CGT Héctor Recalde. Entre ellos figuran dos, también polémicos, que apuntan a un mismo fin: que el sistema de controles personales que se aplique en las empresas para salvaguardar los bienes del empleador debe contar con el conocimiento de todo el personal, como también de la asociación sindical respectiva. En el temario también figura una modificación del artículo 158 de la ley para ampliar las licencias laborales, en este caso para extender este beneficio a quienes adopten un niño, un derecho que la legislación no contempla, según se desprende del proyecto del diputado Luis Galvalisi (Pro).
Píldora del día después
Pero sin dudas una de las iniciativas que mayor revuelo provocan es la que propone que el Estado, por medio del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, pueda suministrar a quien lo solicite anticonceptivos hormonales de emergencia, mejor conocidos como la píldora del día después.
El proyecto obtuvo dictamen la semana pasada luego de años de debate. No fue incluido en el temario de la sesión aún, pero sectores del oficialismo y de la oposición harán un último intento. De lo contrario, el dictamen vence y la discusión volverá a foja cero.
Interpelación a Aníbal Fernández
Por otra parte, la oposición en pleno buscará, con escasas posibilidades de lograrlo, que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, sea interpelado por el escándalo de la valija del empresario venezolano Guido Alejandro Antonini Wilson.
La Coalición Cívica, la UCR, Pro y el peronismo disidente pedirán hoy la interpelación del jefe de Gabinete, quien el viernes pasado negó que Antonini Wilson hubiera ingresado en la Casa Rosada luego de que se conoció el escándalo de la valija, a pesar de que existe un video en poder de la Justicia que responde a imágenes de Canal 7 donde aparece el venezolano en un acto en la Casa Rosada.
Con información de La Nación