Los empresarios que se “prendían” luego eran invitados a participar de la campaña electoral de Cristina y Scioli. La empresa que cobraba las comisiones es la misma que exporta el fuel oil venezolano a Argentina.
Un empresario de la maquinaria agrícola que exportó a Venezuela aportó detalles de la transacción y confirmó al diario La Nacion, con pedido de reserva de su identidad, que tuvo que pagar una comisión a la firma Palmat International, que intervino en la operación, para poder vender, y que eso fue por una “recomendación” de funcionarios argentinos y venezolanos que participaban de la negociación.
El empresario precisó, después de haber hecho la operación con ese país y poco antes de las elecciones presidenciales de 2007, alguien que se presentó como dirigente del Frente para la Victoria (FPV) le pidió que colaborara para la campaña de Cristina Kirchner.
“La verdad es que [para poder exportar a ese mercado] había que pagar una comisión del 15% y esto venía facturado por una compañía, Palmat International. Si a alguna de las empresas del gobierno de Caracas se le vendía por 100 pesos, por ejemplo, después había que pagarle 15% a Palmat; nos quedamos con el 85% [de la operación]”, dijo. En Venezuela, Palmat estaría vinculada con el negocio petrolero.
Exagerada comisión
Habitualmente, las empresas que prestan estos servicios de trader (intermediarios) cobran una comisión que no supera el 5% y es raro que sean requeridas cuando, como ocurrió en este caso, la negociación se acuerda de gobierno a gobierno.
Las pruebas
El empresario, cuya compañía es muy conocida en la Argentina y fabrica diferentes equipos, mostró una factura que le dio Palmat por el pago del 15%. No figura el domicilio de la firma en Venezuela, pero sí en Miami, donde tiene una filial. En la factura se detalla lo siguiente: “Comisión de Agencia de 10% sobre 70% del Contrato de Suministro del… [en este tramo el empresario borró el nombre de su firma para preservar su identidad] entre v/empresa y CVA de Venezuela, por servicios prestados en el exterior”. CVA significa Corporación Venezolana Agraria, un ente vinculado al gobierno de ese país cuyo fin es, según consigna en su página de Internet, “luchar por la búsqueda de la soberanía alimentaria”.
En la factura se lee que el pago de la comisión se transfería al Regions Bank, en Miami. Si bien el empresario señaló que la comisión era del 15%, en esa factura iba un 10% como comisión de negociación, mientras que en otra factura se computaba un 5% restante por “logística”.
Otra fuente del sector admitió que la elección de Palmat no corrió por cuenta de los empresarios argentinos. “Vino como parte del paquete del negocio; a la tarde no la elegimos nosotros”, señaló.
El diario argentino accedió también a contratos celebrados por Palmat con otras empresas, datos que figuran en un expediente abierto en la Defensoría del Pueblo. En esos documentos la empresa afirmó que tenía “una amplia y exitosa trayectoria en la promoción y gestión de venta de distintos productos para su variada gama de clientes”.
Palmat era designada por las empresas que pretendían exportar a Venezuela como su “agente exclusivo e irrevocable”. En todos los casos, el pago que recibía Palmat era un 10% del valor FOB facturado por la empresa como comisión por su gestión y un 5% de ese mismo valor FOB por los gastos en los que incurría.
“En blanco”
El empresario consultado por LA NACION agregó: “Pusieron esa compañía en el medio; lo hicieron en blanco [por la factura]”. Según él, pagó una comisión por servicios, que, a su juicio, no consideró bien recibidos. ¿Quién indicaba que había que pagarle a esa empresa? Según el empresario, en un momento, después de cotizar los equipos al gobierno venezolano, a las compañías argentinas se les planteó que “tuvieran en cuenta que podían aparecer gastos eventuales” en el marco de la operación. Funcionarios “de los dos lados [por la Argentina y Venezuela]” avisaron que había que cumplir el trámite del pago de la comisión, añadió el empresario. El ejecutivo no identificó a esos funcionarios.
Hubo industriales del sector que plantearon que de esa comisión se hiciera cargo el mismo gobierno venezolano. Sin embargo, la respuesta fue que la comisión formaba parte del “paquete del negocio”.
Millonaria suma
El acuerdo de la Argentina y Venezuela por la provisión de maquinaria incluye un negocio a cinco años por 500 millones de dólares. “Si se concretaran esos 500 millones de dólares, la comisión sería de 75 millones”, proyectó el empresario.
Campaña de Cristina y Scioli
La fuente contó que después de haber exportado recibió un llamado para “colaborar” con la campaña presidencial de Cristina Kirchner y el gobernador bonaerense, Daniel Scioli. “Después de los primeros embarques, me llamaron y me pidieron colaborar con la campaña”, dijo.
Otros empresarios consultados admitieron también que había que pagarle a una trade , pero aseguraron que no lo consideraron una coima. “Al precio total había que agregarle ese porcentaje, pero a mí nunca me pidieron nada”, indicó un industrial.
El intermediario que estaba en los dos extremos del negocio
El empresario Roberto Jorge Wellisch es un hombre clave para entender los negocios con Venezuela: es el presidente de Palmat, pero también actúa como representante en Venezuela de la empresa que trajo a Buenos Aires el combustible que compra el país como parte del acuerdo económico con el gobierno de Hugo Chávez.
Esa compañía es Glencore, un gigante fundado por el millonario suizo del jet set Marc Rich, que se convirtió en el mayor estafador de la historia norteamericana con un pedido de condena de 325 años de prisión, hasta que fue indultado por el presidente Bill Clinton.
Wellisch, nacido en la Argentina, con nacionalidad venezolana y norteamericana, tiene importantes influencias en el mundo empresarial de Venezuela, a tal punto que es vicepresidente primero de la Cámara de Comercio Argentino Venezolana.
La justicia
La justicia argentina investiga si ese pago es por un servicio legal -como figura en los contratos- o bajo esa formalidad se enmascara el pago de una coima, que regresa a bolsillos de funcionarios del Ministerio de Planificación, como dijo el ex embajador argentino en Venezuela Alejandro Sadous.
Wellisch aparece vinculado con 14 sociedades anotadas en los registros públicos de Miami, algunas de ellas inactivas, pero todas con la misma dirección: 10620 o 10640 NW 27th Street, de Miami, donde está radicada Palmat International.
Además, Wellisch es el representante de Glencore para Venezuela en negocios con aluminio que tiene la compañía en el Estado venezolano de Guyana, según explicó el propio empresario en declaraciones a diarios venezolanos. Se le adjudican aceitados contactos políticos con la familia de Hugo Chávez.
Glencore es un gigante suizo que se dedica a la comercialización de granos, minerales, metales y productos energéticos con operaciones en todo el mundo. En Venezuela fue denunciada por supuestas irregularidades en obras de infraestructura.
Enarsa
Las operaciones argentinas de compra de gasoil a Venezuela se hacen a través de Enarsa, la empresa estatal argentina de energía, que adquiere el combustible a través de Glencore y también mediante Vitol, otro trader . El presidente de Enarsa, Exequiel Espinoza, fue uno de los pasajeros del avión en el que viajó Guido Alejandro Antonini Wilson con la valija con 800.000 dólares que desató un escándalo, en 2007.
En cambio, en las compras de fueloil, que es el otro combustible que utilizan las usinas, la operación se hace directamente entre Pdvsa, la empresa estatal de petróleos venezolanos, y la Compañía Administradora del Mercado mayorista Eléctrico (Cammesa), que lo distribuye a las usinas.
Wellisch en Recoleta
Wellisch tiene domicilio en la Argentina en un elegante piso de Rodríguez Peña 1682, en Recoleta. Así lo confirmó la mujer que atendió a periodistas de La Nación en el domicilio.
Cuando no está aquí, vive en Venezuela, donde es vicepresidente de la Cámara de Comercio Argentino-Venezolana, como delegado de Palmat, que también tiene domicilio en ese país en el edificio Torre de las Mercedes, piso 6, oficina 602, de Caracas.
Su otro domicilio es en Miami, donde adquirió el 19 de enero de 2009 un departamento en un condominio situado en Aventura, al norte de Miami Beach. Pagó 395.000 dólares por el departamento de 145 metros cuadrados con dos dormitorios y dos baños.
Incluso aportó 500 dólares en la última campaña electoral del Partido Republicano.
Los negocios con Venezuela le aseguraban a Palmat el 15% de comisión hasta que entró en el negocio una segunda empresa de trader , Madero Trading, con domicilio en Alicia Moreau de Justo 1720, tercer piso departamento I.
El presidente de la sociedad es José Ernesto Rodríguez, un argentino ex ejecutivo de Impsa, la empresa de Pescarmona, que construyó una presa de 200 millones de dólares en Venezuela, entre otras importantes inversiones. Rodríguez es, además, representante en la Argentina del Banco de Guyana.
La sociedad Madero Trading se formó el 14 de septiembre 2007,cuando cambió la modalidad de contratación con Palmat Internacional. Pero el 11 de mayo del año pasado Madero Trading modificó su estatuto social y la heredó Madero del Plata, continuadora de sus negocios.
Una vez que reciba los contratos de las empresas agrícolas, el juez Julián Ercolini investigará a estas compañías y los vínculos con los negocios entre ambos países y sus funcionarios.
Con información de La Nación