Límites a los superpoderes
Junio 9, 2010
La oposición dio ayer un golpe sorpresivo en la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados: aprobó dos dictámenes que proponen derogar los llamados “superpoderes presupuestarios”, herramienta que le ha permitido al Gobierno reasignar las partidas a su arbitrio, sin previa consulta al Congreso, como exige la Constitución.
La gestión kirchnerista no escatimó en el uso de esta norma: desde 2003 hasta 2009 reasignó de manera discrecional la friolera de 148.946 millones de pesos entre partidas presupuestarias y extrapresupuestarias, es decir, fondos que deliberadamente el Gobierno subestimó y no incluyó en los sucesivos presupuestos. Lo que pretende la oposición, ahora, es arrebatarle al Poder Ejecutivo esa herramienta que tiene carácter permanente desde 2006, cuando en pleno apogeo kirchnerista se aprobó la llamada ley de superpoderes.
Los puntos clave del proyecto
El dictamen opositor tiene tres puntos clave: uno, revocar los superpoderes y volver al artículo 37 original de la ley de administración financiera; de esta manera, cualquier reasignación presupuestaria, para ser efectiva, debe ser aprobada antes por ley del Congreso.
Además, la anterior limitación también abarca los recursos excedentes de la recaudación tributaria, que, en definitiva, constituyen el grueso de los fondos que el Gobierno maneja de manera discrecional. En efecto, de 2003 a 2009 los fondos extra presupuestarios alcanzaron los 103.362 millones, que el Gobierno distribuyó por medio de decretos de necesidad y urgencia.
Como tercer punto del dictamen se restablece el artículo 15 de la ley de responsabilidad fiscal: allí se establece que el Poder Ejecutivo y los gobiernos provinciales sólo podrán aprobar mayores gastos siempre que estuviera asegurado un financiamiento destinado a su atención. Además, prohíbe aumentar los gastos corrientes en detrimento de los gastos de capital o de aplicaciones financieras.
El acuerdo opositor se tejió apenas unos minutos antes de la convocatoria a la Comisión de Presupuesto y Hacienda; en el despacho del diputado Alfonso Prat-Gay (Coalición Cívica), los distintos sectores opositores acordaron estos tres puntos y así lo tradujeron en su dictamen.
Claudio Lozano (Proyecto Sur) no fue de la partida y firmó un dictamen propio que, en líneas generales, acota el uso de los superpoderes presupuestarios por parte del Gobierno, pero con una mayor flexibilidad que el dictamen opositor, y prohíbe, de manera taxativa, el uso de DNU para reasignar fondos extrapresupuestarios, sean estos recursos tributarios, reservas del Banco Central o créditos.
Reacción del oficialismo
Pese al embate opositor, el oficialismo dará pelea: gracias a que los opositores se dividieron en dos dictámenes, los kirchneristas reunían anoche 19 firmas para su proyecto, y peleará para que sea el de mayoría. No obstante, admitían en la cúpula oficialista, su iniciativa perderá en la votación en el recinto, ya que la oposición, más allá de sus disidencias, rechaza la propuesta del Gobierno.
En efecto, la iniciativa oficialista avala la media sanción del Senado, la cual acota las actuales facultades de las que hoy goza el jefe de Gabinete para reasignar partidas al limitarlas a sólo el 5 por ciento del total de los recursos presupuestarios. Para la oposición este límite es insuficiente.
Con información de La Nación
