Los ruralistas denuncian la intencionalidad política detrás de las nuevas atribuciones que se pretenden otorgar al Ministerio de Trabajo. Para que haya trabajo debe haber empleadores, advierten desde la oposición.
El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner propone crear un nuevo registro de trabajadores rurales para eliminar el ente autárquico que integran las cuatro entidades.
Para el kirchnerismo es una avanzada para combatir el trabajo en negro. Para las organizaciones del campo y el sindicato de trabajadores rurales, en cambio, es una estrategia para avivar el estado de crispación permanente que distancia al Gobierno del sector agropecuario. Se trata, en definitiva, de una jugada audaz, que está dando sus primeros pasos y promete tomar más relieve el mes próximo, cuando se active la labor parlamentaria.
La iniciativa, que ya comenzó a producir la reacción de las entidades del campo, está plasmada en un proyecto de ley que impulsa el Poder Ejecutivo en el Congreso.
Nuevo órgano
Plantea la creación de un organismo que funcionaría dentro de la órbita del Ministerio de Trabajo y que reemplazaría al Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre), ente autárquico que hoy reúne a las cuatro entidades agropecuarias y al gremio de los trabajadores rurales, liderado por el sindicalista opositor Gerónimo Venegas, aliado del precandidato a presidente Eduardo Duhalde.
El Renatre, que registra a los trabajadores rurales y administra los aportes al fondo de desempleo que hacen los empleadores del sector agropecuario, recauda hoy entre 3 y 5 millones de pesos mensuales.
Si se aprobara la modificación del régimen del peón que impulsa la Casa Rosada, el organismo y sus fondos pasarían a manos del Gobierno.
Empleados en negro
“El proyecto es una propuesta malintencionada. Quieren quedarse con todo. Es parte de la pelea que tiene el Gobierno con el campo y con el gremialismo opositor. El Gobierno no quiere entender que, para que haya trabajo, tiene que haber empleadores”, dijo Venegas.
De acuerdo con la entidad y el gremio que regula el trabajo agrario, existen aproximadamente 800.000 empleados registrados y se estima que unos 600.000 están fuera de regla. Esto implicaría millones de pesos en evasión en seguridad social.
Sectores cercanos al Gobierno evalúan que el trabajo en negro alcanzaría al 60% y que en algunas provincias supera el 90%.
“El problema no es sólo el trabajo en negro, sino también la comercialización ilegal y la evasión”, alertó Venegas, que presidirá el Renatre hasta mayo próximo.
RENATRE
Presentado en junio del año pasado, el proyecto de ley que el oficialismo quiere impulsar amenaza con la desaparición del Renatre, que está integrado por representantes de la Federación Agraria Argentina, Confederaciones Rurales Argentinas, Sociedad Rural Argentina, Coninagro y el gremio de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre).
En manos del Estado
“El Renatre tiene que estar en manos del Estado y no del sector empresarial y sindical. Queremos avanzar en la eliminación de la precariedad y desprotección de los empleados rurales”, señaló a La Nacion el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, antes de reunirse con dirigentes de clubes barriales en una parada de su campaña electoral para ser jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires.
“Existe trabajo ilegal y también trabajo esclavo en condiciones infrahumanas. Se reproducen situaciones de los siglos XVIII y XIX. Por eso, sería bueno que el Parlamento argentino pusiera en su agenda el tratamiento del nuevo Estatuto del Peón Rural”, sugirió la presidente Cristina Fernández el miércoles pasado, en un acto realizado en el Salón Mujeres Argentinas de la Casa Rosada.
Con la apertura del año legislativo, dentro de un mes, el Congreso discutirá distintos proyectos para modificar el Régimen Nacional de Trabajo Agrario (RNTA), creado en 1980 durante el gobierno militar de Rafael Videla y aún vigente.
Proyecto alternativo
Además de la propuesta oficial, que está firmada por el ministro Tomada y el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, existe en el Congreso otro proyecto que mantiene sin cambios el Renatre. Se trata de una iniciativa impulsada por el diputado del Peronismo Federal Roberto Mouilleron, vicepresidente primero de la comisión de Legislación del Trabajo, que también contaría con el respaldo del radicalismo.
“Nuestro proyecto está más avanzado y es el que va a caminar. No le tengo miedo al Gobierno. Del Renatre me sacan con los pies para adelante”, desafió Venegas, al criticar el proyecto oficial.
La última semana, el gremio de los trabajadores rurales alertó en el Ministerio de Trabajo sobre irregularidades en algunas zonas de Buenos Aires. A partir de las denuncias, se activó con éxito una serie de allanamientos.
Trampa política
Más allá de este episodio, el avance contra el trabajo en negro esconde una trama política más profunda, que amenaza con el futuro del Renatre, lo que se puede interpretar como una batalla más en el conflicto entre el Gobierno y el sector agropecuario.
Síntesis del proyecto del gobierno
Control: El Gobierno impulsa un proyecto de ley para crear un Registro Nacional de Trabajadores Rurales, que actuaría dentro de la órbita del Ministerio de Trabajo.
Recursos: En caso de prosperar el proyecto oficial, los fondos del actual Renatre, que hoy recauda unos 5 millones de pesos por mes, pasarían a manos del Gobierno.
En regla: Según las cifras del Renatre, hay unos 800.000 trabajadores agrarios registrados y se estima que otros 600.000 stásn en negro.
En negro: El argumento del Gobierno para promover un nuevo organismo de control es que el trabajo en negro supera el 60% en el sector agrario y llega al 90% en algunas provincias.
Denuncia de las entidades rurales
“El proyecto del Gobierno para reformar el trabajo rural no es más que un intento de confiscar el organismo. El cambio propuesto plantea una organización igual a la que tiene hoy el Renatre, lo que demuestra que lo único que quiere el Gobierno es cambiar la dirección del organismo, barriendo a las entidades y al gremio de su conducción”, explicó el abogado Abel Guerrieri, representante de la Sociedad Rural en el Renatre.
Desconocimiento del tema
“La redacción del proyecto muestra que el que lo hizo no tiene conocimiento de la actividad, porque proponen derogar el trabajo de sol a sol, que ya fue erradicado. La ley del trabajo rural es la única en el país que se actualiza todo el tiempo, porque todas las semanas nos reunimos las entidades, el gremio y el Gobierno en la Comisión Nacional de Trabajo Agraria para analizar las condiciones de los peones rurales”, indicó Guerrieri. “No hay sector más adaptado a la realidad del día a día en materia de legislación laboral que el del peón rural”, agregó.
Intencionalidad política
Para Pedro Apaolaza, directivo de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), detrás de la movida del Gobierno hay una clara intencionalidad política. “El Renatre tiene plata, por eso el Gobierno lo quiere, para hacer clientelismo. Y, además, si se lo quedan, eso sería un golpe para el titular de la Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), Gerónimo Venegas, que trabaja con Eduardo Duhalde”, dijo Apaolaza. “El Renatre funciona bien, No hay razones para modificarlo”, acotó.
Las entidades, en tanto, al enterarse del proyecto oficial, elaboraron con la Uatre su propio proyecto de reforma del régimen del trabajo rural, con el apoyo de varios diputados de la oposición, un proyecto que esperan que se trate este año.
Con información de La Nación, La Capital y El Litoral