El Ministerio de Defensa británico informó que es una medida de rutina; la cancillería argentina acusó al Reino Unido de intentar “militarizar el conflicto” y criticó la llegada del príncipe Guillermo.
Cuando faltan dos meses para el 30° aniversario de la Guerra de Malvinas y en medio de un clima de creciente tensión diplomática entre los gobiernos de la Argentina y del Reino Unido, el Ministerio de Defensa británico anunció ayer el envío a las islas de uno de sus más sofisticados barcos de guerra.
La medida provocó la inmediata reacción de la cancillería argentina, que mediante un comunicado rechazó lo que juzgó como un “intento” del gobierno del primer ministro David Cameron de “militarizar el conflicto”.
Cuestionó, además, el anunciado viaje a las islas del príncipe Guillermo para un entrenamiento militar.
Apenas se conoció la novedad, el Ministerio de Defensa británico procuró desligar el envío de la nave, cuya fecha de llegada no fue informada, del recalentamiento del conflicto por la soberanía de las islas. Afirmó que el despliegue del HMS Dauntless (que en castellano significa intrépido), un destructor equipado con misiles antiaéreos, era un movimiento de rutina que estaba planeado de antemano y detalló que el buque reemplazará a otro de patrulla instalado en el Atlántico Sur.
El secretario de Asuntos Exteriores del Reino Unido, William Hague, también le restó importancia a la medida. Pero advirtió que la armada británica “sabe golpear muy fuerte” y que se trata de un “buque formidable”, según informaron la agencia de noticias AP y el diario inglés The Telegraph. Este último calificó el anuncio del Ministerio de Defensa de “poderoso mensaje hacia la Argentina”.
En paralelo, el responsable para América latina del Ministerio de Relaciones Exteriores británico, Jeremy Browne, ratificó que “no es negociable” la soberanía de las islas. “Vamos a seguir los pasos necesarios para garantizar su seguridad”, advirtió ayer. Hague, por su parte, insistió en que “no hay nada inusual en el despliegue, no refleja un cambio de situación de ningún tipo” y precisó que “continuará este año y todos los años” por venir. “Siempre estaremos en situación de defender las islas Falkland [denominación británica de las Malvinas]. Si es necesario, a pesar de que no creemos que haya ninguna amenaza contra ellas en este momento”, dijo.
Tensión creciente en la relación bilateral
El anuncio del Reino Unido se produce luego de varias semanas de tensión entre los gobiernos de Cameron y de Cristina Kirchner, en torno del reclamo argentino por la soberanía de las islas Malvinas, ocupadas por Gran Bretaña en 1833.
Después de que la Argentina logró que los países del Mercosur prohibieran el ingreso en sus puertos de barcos con la bandera de las islas y de que la Presidenta describiera a Gran Bretaña como una potencia colonial en declive, Cameron acusó a la Argentina de “colonialista” y aprobó un “plan de contingencia” para reforzar la presencia militar en las islas.
La propia Cristina Kirchner respondió, el 24 del mes pasado, a las acusaciones de Cameron. Reiteró que mantendrá su reclamo de sentarse a dialogar y que instará a sumar apoyos por el camino de la diplomacia. Descartó por el momento tomar cualquier otra medida, como podría ser prohibir los vuelos a las islas. Y enumeró a la gran cantidad de empresas de origen británico que operan en el país. “El primer ministro [por Cameron] debería tener una charlita con los CEO de esas empresas para que le cuenten”, aconsejó.
Visita de Guillermo
La antesala de un nuevo aniversario de la guerra está marcada a su vez por el inminente arribo a las islas del príncipe Guillermo, segundo en la línea sucesoria de la corona británica, para un entrenamiento militar de seis semanas. Esa visita, en la que el príncipe se especializará como piloto de helicópteros de búsqueda y rescate, también fue criticada por la cancillería argentina en su comunicado de ayer.
“La República Argentina rechaza el intento británico de militarizar un conflicto sobre el cual las Naciones Unidas ya se han expedido en numerosas ocasiones y han indicado que ambas naciones deben resolver en negociaciones bilaterales”, sostiene el texto difundido por el Ministerio de Relaciones Exteriores que conduce Héctor Timerman. “Los gobiernos deben evitar la tentación de incurrir en discursos que transformen el patriotismo en patrioterismo”, agrega el comunicado, que lleva el título “Más diplomacia, menos armas”.
Destructor
El HMS Dauntless es uno de los seis nuevos destructores tipo 45 con que cuenta la marina británica y está equipado con un avanzado sistema de navegación que hace difícil que pueda ser detectado por radar. Estos barcos llevan, además, misiles antiaéreos de alta tecnología Sea Viper y pueden transportar a unos 60 efectivos militares, además de contar con una cubierta para acomodar a helicópteros tipo Chinook.
A principios de enero, la armada británica envió un barco del mismo tipo al Golfo Pérsico, ante el aumento de las tensiones con Irán, según The Telegraph.
Ese mismo diario citó declaraciones de fuentes de la armada británica sobre el poder de fuego del barco que llegará a Malvinas. “Puede dispararles a los aviones argentinos en cuanto despeguen de sus bases. Esto le dará a Buenos Aires una pausa para la reflexión seria.”
Con información de La Nación