Hubo de 20 a 60 milímetros en algunas zonas de Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe. No se revierten las pérdidas en maíz y soja.
Finalmente, después de más de 40 días de fuerte sequía, las lluvias comenzaron ayer a regar varias de las zonas más afectadas. Hasta el momento, sólo sirvieron para frenar los daños, en especial en la soja y en algunos maíces de siembra más tardía, pero no revirtieron las pérdidas ya ocasionadas en esos cultivos. Para los productores, se necesitarán más precipitaciones durante la próxima semana para que el deterioro no se agrave aún más con los días de intenso calor.
Con registros que variaron entre 20 y 50 milímetros, en el centro, sur y oeste de la provincia de Buenos Aires hubo precipitaciones.
En Córdoba, el sur provincial también empezó a contabilizar precipitaciones y localidades como Canals y La Carlota, cuyos campos llevaban entre 40 y 60 milímetros, respectivamente. Inclusive, cerca de allí, en la zona de Viamonte la lluvia se estiró hasta los 60 milímetros.
De todos modos, otras regiones del sur cordobés tuvieron milimetrajes muy dispares a poca distancia de un campo a otro.
En Santa Fe, las lluvias tuvieron un amplio rango de variabilidad. En el sur provincial, por ejemplo, fueron desde los 15 mm en Venado Tuerto, 25 milímetros en Hughes, 30mm en Rufino hasta los 145 mm en Casilda.
“Con esto quedó contenido el daño y la cosecha no va a tener una imagen de desastre, pero sí de mala”, graficó Eduardo Sierra, especialista en agroclimatología. “Las lluvias se están generalizando y se esperan más para la próxima semana”, añadió el experto.
Según Sierra, los daños en maíz son “muy grandes” como para que pueda cambiar el panorama de pérdidas.
En soja, dijo, la cosecha podría consolidarse en 45 millones de toneladas, lejos, no obstante, de los 52 millones que se preveían al inicio de la campaña.
Con las lluvias llegaron las bajas para la soja en el mercado local de granos. La mercadería de la nueva cosecha se negoció ayer en la Bolsa de Comercio de Rosario a 285 dólares por tonelada, valor que implicó una pérdida de 10 dólares respecto de la oferta hecha por la demanda el lunes. Vale recordar que el miércoles pasado la oleaginosa llegó a cotizarse a 300 dólares por tonelada.
Por otra parte, ayer hubo bajas de entre 30 y 35 centavos por kilo de novillo en el Mercado de Liniers, donde la entrada de 9918 vacunos resultó superior a las necesidades de los compradores.
Según fuentes del mercado, la seca que se registra en zonas pecuarias está impulsando a los ganaderos a enviar más hacienda al mercado ante la imposibilidad de alimentarla en los campos. Muchos de esos animales son remitidos a Liniers con una terminación deficiente.
Misiones
La grave sequía que también afecta a la provincia de Misiones, donde no llueve desde hace dos meses, está provocando severas pérdidas en su producción forestal y agropecuaria, principalmente en la yerba mate. Según el empresario Juan José Szychowski, en declaraciones al sitio digital Mate Cross, los cultivos yerbateros se suman ahora a los problemas que sufren tabacaleros y tealeros. El empresario opinó que “la actividad está paralizada”. Como consecuencia de la sequía la producción de Misiones y el norte de Corrientes bajó a 228.000 toneladas, cuando en 2010 las ventas alcanzaron las 250.649 toneladas.
Con información de La Nación
