Los decretos de la presidente habilitarían al Estado a tener participación directa en los directorios, a pesar de que esto había sido descartado con la norma que terminó con las AFJP. La CGT aprovecha la ocasión para meter su cola desatando todo esto la furia de la UIA, la AEA y el rechazo de Diputados que intentarán revertir la normativa.
La decisión del gobierno nacional de ampliar su poder de decisión en más de 32 empresas privadas cayó como una bomba entre los principales ejecutivos del país. Casi nadie, sin embargo, quiso expresar su malestar abiertamente y en forma individual. Algunos lo dejaron entrever fuera de micrófono, otros lo canalizaron en los duros comunicados que emitieron ayer las asociaciones.
La UIA
Uno de los pronunciamientos más contundentes fue el de la Unión Industrial Argentina (UIA), que directamente pidió que la Casa Rosada “revea la medida adoptada”. La entidad expresó en un comunicado su “preocupación” por el decreto 441, publicado ayer en el Boletín Oficial, que eliminó el límite que tenía la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) para ejercer sus derechos accionarios en las empresas que cotizan en Bolsa.
Sin límites al ANSES
Luego de la disolución de las AFJP, el organismo que dirige Diego Bossio recibió paquetes accionarios correspondientes a 42 empresas. Ninguna AFJP podía en forma individual controlar más del 5% de una firma, pero al acumularse los activos de varios fondos de jubilación y pensión, el Estado heredó participaciones accionarias muy superiores. Sólo en 10 de esas empresas la Anses se quedó con menos del 5%. En las 32 firmas restantes, el Estado amplió desde ayer su espacio de influencia y podría nombrar más directores.
Tanto la UIA como la Asociación Empresaria Argentina (AEA) recordaron en sus comunicados la justificación original que había tenido el tope del 5% y consideraron que la ley 26.425, que traspasó las tenencias de las AFJP a la Anses, fueron aprobadas con la aclaración expresa de que ese tope se mantendría.
La AEA
“Más aún, esta limitación es ahora mucho más necesaria, dada la fuerte preponderancia de un organismo del Estado, la Anses, como principal inversor institucional en el mercado de capitales argentino”, sostiene el comunicado de AEA, una organización en la que tienen fuerte influencia dos de los grupos perjudicados por el decreto y que mantienen un fuerte enfrentamiento con el Gobierno: Techint y Clarín.
La entidad que preside Jaime Campos afirmó además que “es fundamental preservar la conducción empresaria de las empresas privadas, evitando por lo tanto el avance de la participación estatal en dicho ámbito”.
Todo por un DNU
La UIA, por su parte, cuestionó que la medida se haya hecho efectiva por medio de un decreto de necesidad y urgencia (DNU), teniendo en cuenta que las acciones de las ex AFJP fueron transferidas hace más de dos años. En sus considerandos, el decreto justifica la urgencia en que varias compañías van a celebrar sus asambleas anuales antes del 30 de este mes.
Ir a la Justicia
En varias empresas consultadas creen que la urgencia del decreto estuvo vinculada con el hecho de que mañana Siderar, del grupo Techint, celebra su asamblea anual. La Anses tiene el 25,97% de Siderar y con ese porcentaje podría colocar hasta tres de los once directores, además de un síndico. A diferencia de lo que ocurrió en 2009, cuando la empresa y el Gobierno consensuaron el nombre de Aldo Ferrer para representar a las acciones en manos del Estado, esta vez la Casa Rosada propuso que se designe a Axel Kicillof, un economista ligado a la agrupación La Cámpora. Voceros de Techint no quisieron hacer declaraciones, aunque en ámbitos empresariales señalaron que el grupo que comanda Paolo Rocca podría ser el primero en recurrir a la Justicia para impugnar el decreto 441.
Descontento en los bancos
Otro sector en el que la noticia cayó como una bomba fue el bancario. Las expresiones de disgusto estuvieron a la orden del día en la City. “La idea es pedir una suerte de explicación sobre qué se busca con esta medida. Es un golpe a la inversión”, señalaron fuentes del sector bancario, que calificaron la medida como un elemento más de la campaña electoral. De hecho, la empresa más afectada por la medida es un banco, el Macro, cuyo presidente, Jorge Brito, está al frente de la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba). La Anses tiene el 30,9% de las acciones del Macro, contra el 39,9 por ciento que conserva Brito.
Un sector con varias firmas involucradas es el energético, pero allí se lo tomaron con más calma. “Somos un sector regulado y estamos acostumbrados. Si ponen más directores hasta nos puede beneficiar porque van a ver que de verdad perdemos plata y necesitamos una suba de tarifas”, se ilusionó una fuente.
Fiat y campo
En tanto, el presidente de Fiat Argentina, Cristiano Rattazzi, señaló: “No es función del Gobierno involucrarse en empresas privadas”. También hubo un fuerte malestar en el campo, con duras críticas de Hugo Biolcati (Sociedad Rural) y Confederación Rurales Argentinas (CRA), que en un comunicado declaró: “No nos sorprende una nueva intromisión en la actividad privada”.
La presidente no mantuvo su palabra
Ese DNU es más controvertido porque elimina una cláusula sin la cual la estatización de las AFJP tal vez no habría sido aprobada: la que establece que, cualquiera que fuera su posición accionaria, el Estado no tendría derecho a una representación superior al 5% en la conducción de las empresas. La “defensa de los intereses de los trabajadores” es invocada, entonces, como un pretexto para violar la ley.
La CGT se quiere colar en los directorios
La Confederación General del Trabajo (CGT) aprovechó la brecha abierta por la reforma legal que le permitirá al Gobierno (a través de la Anses) ganar espacio en la mesa directiva de las empresas con cotización pública para reclamar que representantes del sector sindical también se sumen a ella.
“Nosotros queremos jugar ahí, ¿por qué no?”, afirmó y se preguntó ayer Omar Viviani, secretario gremial de la CGT, representante de los peones de taxis y hombre de estrecha confianza del jefe de esa central, Hugo Moyano, en una entrevista concedida a Radio Rivadavia.
Decreto inconstitucional
La decisión del Gobierno fue calificada como “inconstitucional” por los juristas. Criticaron que la medida se haya tomado a través de un DNU en momentos en que el Congreso se encuentra sesionando y a casi dos años y medio de la sanción de la ley por la que las tenencias de las administradoras privadas de fondos de jubilación y pensión (AFJP) pasaron a integrar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses.
“La medida es inconstitucional porque no tiene sentido derogar el artículo de una ley vía un decreto de necesidad y urgencia en un momento en que el Congreso está sesionando normalmente. Además tampoco es admisible argumentar que existe una urgencia cuando la estatización de las AFJP que posibilitó el ingreso de la Anses en las empresas lleva más de dos años y nunca se había analizado ese tema”, opinó el constitucionalista Gregorio Badeni.
En la misma línea, su colega Daniel Sabsay destacó que “el decreto está pasando por encima de las atribuciones del Congreso en forma muy grosera”. El jurista igualmente aseguró que los problemas que implica la medida trascienden lo estrictamente legal. “Más allá de la inconstitucionalidad se trata de una prueba adicional del hegemonismo del Poder Ejecutivo y representa otro avance sobre los derechos de propiedad y, por lo tanto, un factor más de inseguridad jurídica”, explicó.
El constitucionalista Pablo Manili también sostuvo que la medida atenta contra el espíritu con el que se había sancionado la ley que habilitaba el ingreso de los fondos de jubilación en el capital de las empresas. “Los derechos que tenían originalmente las AFJP eran del tipo económico y no político, es decir que no estaban pensados para influir en la toma de decisiones corporativas. Y cuando se sancionó la ley de estatización de las AFJP se mantuvo el mismo concepto”, recordó.
Diputados buscan derogar el decreto
Una porción de la oposición en la Cámara de Diputados se puso en marcha ayer para lograr que el Gobierno dé marcha atrás con la medida. En esta iniciativa están: Patricia Bullrich (Coalición Cívica), que presentó un proyecto de ley para restablecer la limitación del 5%;
diputados de Pro, de la UCR y del Peronismo Federal. Pero encuentra resistencia en los bloques de centroizquierda y hasta en la propia bancada de Bullrich. Adrián Pérez, compañero de fórmula de Elisa Carrió, está en contra del proyecto de la diputada.
Con información de La Nación