Dos fallos de segunda instancia abrieron las bóbedas del Central para que el Ejecutivo pague con ese dinero la deuda externa. El Congreso reaccionó convocando una sesión, pero para ese entonces el dinero ya habría sido usado. Ahora la Casa Rosada incluso piensa en pagar al Club de París.
El miércoles pasado, las salas I y VI de la Cámara Contencioso Administrativo dejaron sin efecto dos medidas cautelares por las cuales la jueza Claudia Rodríguez Vidal había suspendido la vigencia del decreto 298/10. En principio, desde ayer no hay obstáculos para que el Poder Ejecutivo tome 4300 millones de dólares del BCRA que estaban bajo el amparo de la citada norma.
Los diputados de la oposición convocaron a una sesión para el 7 de abril para derogar esa norma, pero los fallos de ayer asestan un duro golpe a esa estrategia: es probable que para entonces el dinero en juego o parte de él haya sido usado.
Justificación de los tribunales
Los fundamentos de los fallos son distintos: uno de los tribunales consideró que la jueza de primera instancia se extralimitó en el ejercicio de sus atribuciones; el otro afirmó que desde el dictado de la cautelar hasta la fecha variaron las circunstancias porque el Congreso se reunió pero los legisladores de la oposición, por “desidia o desinterés” -dice la sentencia-, no se convocaron para expedirse sobre el decreto.
Decreto y fallo de 1ª instancia
En diciembre, la presidente Cristina Kirchner dictó el decreto 2010/09, por el que dispuso el uso de reservas, pero al mes siguiente la jueza María José Sarmiento aceptó varios planteos de los partidos políticos y entonces pronunció sendas medidas cautelares. El 1° del actual, la presidente lo reemplazó por el decreto 298/10, casi idéntico al anterior, y la oposición obtuvo que la jueza Rodríguez Vidal dictase dos nuevas cautelares que suspendieron el citado decreto.
El Gobierno apeló ambas sentencias, pero los legisladores opositores, durante el último mes, no articularon una respuesta unificada: los diputados sólo pudieron aprobar una resolución que anuló el decreto 2010/09, que ya había sido derogado por la propia presidente, y en una reunión de varias comisiones emitieron un dictamen en favor de derogar el decreto, que recién será tratado en la sesión del 7 de abril. Así, el transcurso del tiempo jugó en contra de la oposición.
Los fallos de ayer
Al mediodía de ayer, la Sala I, integrada por Sergio Fernández, Luis María Márquez y Jorge Morán -un tribunal próximo al Gobierno-, dictó una dura resolución que anuló el fallo dictado por Rodríguez Vidal. Para este tribunal, la magistrada jamás pudo haber dictado el fallo.
Apenas una hora después, la Sala I de la misma cámara, integrada por los jueces Néstor Bouján, Clara Do Pico y Pedro Coviello, dictó otro fallo para revocar -no anular- la decisión de Rodríguez Vidal.
La sentencia de la Sala I pareció redactada para descalificar a la jueza. Fernández, Márquez y Morán hicieron hincapié en que la jueza, cuando concedió la cautelar pedida por la UCR, aceptó hacerlo como una ampliación de la cautelar que había dictado su colega Sarmiento respecto del decreto 2010/09, pero pasó por alto un detalle fundamental: este decreto ya había sido derogado, por lo cual la jueza nunca pudo extender los efectos del fallo a un DNU nuevo.
El otro fallo apuntó a la falta de voluntad política de los legisladores de la oposición para reunirse en el Congreso. La jueza Do Pico, que en febrero había confirmado una cautelar dictada por Sarmiento, ahora dijo que se produjo un cambio de circunstancias porque en marzo comenzaron las sesiones del Congreso.
El Gobierno reflotó la idea de pagar al Club de París
Después de los dos fallos el Gobierno anunció que avanzará la semana próxima con los primeros desembolsos y reflotó un viejo anuncio presidencial de saldar finalmente la deuda con el Club de París.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, apareció de sorpresa por la sala de periodistas de la Casa de Gobierno y expresó: “Vamos a hacer el canje y después vamos a ir por el Club de París”.
Desde el lunes comienzan a utilizar los nuevos fondos
El primer pago beneficiará a los tenedores de préstamos garantizados que, al menos dos veces, se negaron a canjearle estas tendencias al Gobierno para tomar a cambio un título de mayor duración. Por estos títulos, emitidos a comienzos de la crisis fiscal de 2001 (en el marco del llamado megacanje) y ratificados (aunque pesificados) tras el fin de la convertibilidad en 2002, al Tesoro este año le corresponde abonar servicios por 531 millones de dólares.
Pero el vencimiento más importante ocurrirá a fin de este mes, cuando haya que pagar los 244 millones de dólares correspondientes al Boden 2013, el otro título con que el Estado pagó a los ahorristas atrapados en el corralón de depósitos bancarios en 2003, en lo que se conoció como el “canje 2″ de esas tenencias.
El anuncio de la puesta en marcha del nuevo mecanismo de pago corrió por parte del ministro del Interior, Florencio Randazzo, poco después de conocidos los fallos judiciales. “Todos los vencimientos a partir de ahora se pagan con reservas”, anunció ayer, asumiendo el rol de su colega de Gabinete, Amado Boudou, ocupado por entonces en discutir con el senador Gerardo Morales en el Senado (de lo que se informa por separado).
Con información de La Nación