Se cumplieron todos los requisitos y el canje se abrirá el lunes; el monto total elegible es de 18.300 millones de dólares
Mientras en el Congreso Nacional se analiza la posibilidad de auditar la deuda dada su dudosa legitimidad, y además se debate la legalidad del decreto de necesidad y urgencia que permite disponer de los fondos para hacer frente a estos pagos, el Ministerio de Economía se alegró por la aceptación del canje del cual, esperan, les permita renovar el endeudamiento.
Argentina consiguió ayer las dos aprobaciones de organismos regulatorios que le faltaban para tener vía libre en la reapertura del canje de deuda en cesación de pagos. El próximo lunes se dará inicio a la operación, en la que el Ministerio de Economía aspira a obtener una adhesión mínima del 60%.
En horas del mediodía, se conoció ayer la aprobación del organismo regulador de Luxemburgo, el Cssf. Más tarde, se supo que la Consob italiana, equivalente a la Comisión Nacional de Valores, también había dado luz verde a la operación, por lo que las cuatro naciones donde el Gobierno presentó la oferta, ya la habían habilitado Estados Unidos y Japón, dieron su visto bueno.
El secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, adelantó que a fines de esta semana se lanzará la oferta final y el próximo lunes quedaría formalmente abierta la posibilidad para los acreedores de canjear los títulos en default por las nuevas emisiones. Además, indicó que, en paralelo al lanzamiento, funcionarios del Ministerio de Economía iniciarán el road show para explicarles a los inversores los detalles de la operación. La gira prevé escalas en Nueva York, Londres, París y en Italia.
El Gobierno aguarda una aceptación de por lo menos el 60%, aunque analistas de mercado creen que ese porcentaje se superará. En el Ministerio que comanda Amado Boudou consideran que logrando una alta adhesión se conseguirán minimizar los efectos judiciales de aquellos acreedores que no aceptaron ninguna de las dos ofertas (la de 2005 y ésta).
El registro para ingresar en el canje estará abierto durante 30 días y existirá un incentivo para los que ingresen durante la primera semana.
Monto de la deuda
El monto total elegible para el canje es de 18.300 millones de dólares, de acuerdo con los registros de deuda en vigor al 31 de diciembre de 2001 y según los tipos de cambio existentes a diciembre de 2003. Los acreedores podrán optar entre dos tipos de bonos, uno Discount -orientado a inversores institucionales- y otro Par, que fue diseñado para inversores minoristas.
En el tramo minorista, para aquellos que tengan títulos hasta 50.000 dólares o su equivalente en otras monedas, los acreedores recibirán un bono Par, sin quita, con un cupón atado a la evolución futura del PBI y el pago de los intereses devengados en efectivo, hasta un total de 160 millones de dólares.
Para los mayoristas, la propuesta contempla bonos Discount, con una quita del 66,3%, un bono atado al PBI, también hacia adelante, y el pago de los intereses devengados a través de un bono 2017, con una tasa de interés del 8,75% anual en dólares.
El canje se hará respetando la moneda de origen en la que está emitido el título en default, ya sean pesos, dólares, euros o yenes, y los nuevos papeles en pesos mantendrán la actualización por inflación. Quienes ingresen de manera más temprana en el canje recibirán antes los títulos, según señala el prospecto que contiene los detalles de la oferta. La oferta, en líneas generales, es similar a la que el gobierno de Néstor Kirchner formuló en 2005, por una deuda elegible que ascendía entonces a unos 81.800 millones de dólares.
Anteayer, el juez de Nueva York, Thomas Griesa, había rechazado un pedido de los bonistas en default que mantienen litigios con la Argentina para frenar la operación.
El economista jefe del Banco Mundial para América latina, Augusto de la Torre, consideró: “Es una excelente noticia que la Argentina esté en un proceso decidido de normalizar la relación con los acreedores externos”. Y agregó: “Ello va a permitir a la Argentina disfrutar de un acceso más normal a recursos, en mejores condiciones de precio y de plazo, que se traduce en los mercados financieros en mejores condiciones de financiamiento en cuanto a plazo y costo doméstico”.
Tras el canje de bonos, el Gobierno planea normalizar sus obligaciones por unos 7500 millones de dólares con las potencias que integran el Club de París, según anunció Boudou hace dos semanas.
Con información de La Nación