Los opositores impulsan una resolución en el Congreso en la que le advertirá que ya no podrá utilizar para la gestión las más de 200 leyes con facultades legislativas vigentes, ya que éstas caducan hoy y no habrá una nueva prórroga, si bien hasta que el Congreso dicte otras leyes, seguirán en vigencia las disposiciones del Ejecutivo.
Con este proyecto de resolución, la oposición pretende dejar explícito que a partir de hoy el Congreso asume todas las facultades que, de 1853 a 1994, le había delegado al Poder Ejecutivo.
La intención es que esta resolución prospere en ambas cámaras parlamentarias; para ello habrá hoy una reunión entre diputados y senadores de la oposición para acordar una estrategia común.
Las 30 leyes clave
De las 200 leyes con delegaciones legislativas vigentes, la oposición detectó una treintena de normas que resultan clave para la gestión. En el paquete figuran, por caso, la ley de abastecimiento -que utiliza el polémico secretario de Comercio, Guillermo Moreno, para condicionar a las empresas-; la de emergencia económica; la de reforma del Estado; el Código de Procedimiento Tributario; la de entidades financieras, y la más resonante, la del Código Aduanero, que fija los derechos de exportación e importación de innumerables productos, entre ellos los del agro.
La decisión de asumir plenamente todas estas facultades se terminó de definir ayer, durante una reunión en el despacho del diputado Ricardo Gil Lavedra (UCR). Allí, los diputados Graciela Camaño (bloque Peronista), Paula Bertol (Pro), Gustavo Ferrari (Peronismo Federal), Mónica Fein (socialismo) y Gerardo Millman (Gen) debatieron sobre las consecuencias que podría provocar en la gestión el vacío jurídico que se generará con la caducidad de estas delegaciones legislativas.
Primó, al final, la línea más dura que alentaba Camaño: advertir al Poder Ejecutivo, vía resolución, que ya no podrá utilizar más esas delegaciones.
Asimismo, se propone crear por ley una comisión bicameral para adecuar toda la legislación con delegaciones a esta nueva premisa, es decir que el Congreso retomará las facultades.
Por su parte, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, presentó ayer un nuevo proyecto de Código Aduanero, y también una propuesta para derogar la ley de abastecimiento, dos de las normas incluidas en el paquete con facultades delegadas.
Además, adelantó que presentará ante la Justicia una acción declarativa de certeza para que se expida sobre la suerte de las delegaciones legislativas.
Retenciones
Entre las atribuciones que el Congreso le había cedido al Poder Ejecutivo figura la de fijar las retenciones al campo. Como esa facultad también caduca hoy, la oposición presentará hoy al menos dos dictámenes para dejar sin efecto las alícuotas vigentes.
Debate en comisión
La discusión se dará hoy en el plenario de las comisiones de Agricultura y de Economía, donde se espera un debate agitado por las diferencias que persisten entre los opositores.
Las posturas en pugna se sintetizan en dos. La UCR, en la voz del presidente de la Comisión de Agricultura, Ricardo Buryaile (UCR), junto con el Peronismo Federal, Pro y Gen, propicia la rebaja a cero en las alícuotas de todos los cultivos (sorgo, girasol, trigo, productos de la economía regional) salvo la soja y el maíz. Este debate será crucial para la unidad de la Comisión de Enlace.
Así, las retenciones se rebajarían del 35 al 30% en el caso de la soja y del 20 al 10% en el caso del maíz. Para estos dos cultivos se aplicaría un esquema de segmentación, que rondaría las 500 toneladas en el caso de la soja y las 1200 toneladas para el maíz.
Por otro lado, el socialismo, Proyecto Sur, SI y un puñado de legisladores del radicalismo, encolumnados detrás de los agrodiputados Ulises Forte y Pedro Orsolini, proponen mantener como están las actuales alícuotas, aunque introducir un esquema de segmentación para los cinco cultivos: soja, maíz, trigo, sorgo y girasol, con un rápido cobro de las compensaciones vía AFIP.
Resistencia del oficialismo
El oficialismo sigue de cerca la puja entre los sectores opositores. Y no duda en meter su cuña: ayer, el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, les recordó que lo único que vencen son las facultades para fijar retenciones, pero entendió que para imponer un nuevo esquema de alícuotas es necesario aprobar una ley.
Para ello, es necesario reunir la mayoría, lo que hoy aparece difícil por las diferencias entre los diferentes bloques.
Con información de La Nación y La Capital