Notas vinculadas a ‘Coparticipación’

Escandaloso pedido de Randazzo por la ley del cheque

preocupa-al-oficialismo-la-coparticipacion-del-impuesto-al-cheque-la-nacion.JPGEl ministro pidió al presidente del Senado, Julio Cobos, que “rectifique y mande a archivo” lo votado por la Cámara Alta.

El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner comenzó a dar señales de insatisfacción por lo sancionado en el Senado sobre el reparto de la recaudación de la ley del cheque. En una agresiva estrategia de presión sobre el Congreso y sobre Julio Cobos, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, reclamó que “el vicepresidente se rectifique y mande a archivo” lo actuado por la Cámara Alta. La controvertida sanción se concretó en la madrugada de ayer, cuando la oposición logró imponerse por 35 votos a 33, una mayoría simple que la Casa Rosada consideró violatoria de la Constitución.

El Gobierno intentará ahora trabar el tratamiento en la Cámara de Diputados: el presidente del cuerpo, Eduardo Fellner, recibirá la orden de no girar el dictamen a las comisiones. En caso de que la oposición consiga avanzar y convierta la iniciativa en ley, el kirchnerismo recurrirá a la Justicia.

El argumento oficial será que no existió sanción alguna del Senado. Ello podría agudizar el conflicto entre oficialismo y oposición en el Congreso. Serían tres herramientas de una estrategia en varios frentes destinadas a evitar que la presidente vete la ley y su consecuente desgaste político. En el caso de fracasar todas las alternativas, Cristina Fernández de Kirchner se reservará la facultad del veto, pero como último recurso.

Ayer al mediodía, en la presentación de un plan de créditos hipotecarios en el Banco Nación, la presidenta marcó la línea de la dura embestida contra Cobos. “Quien ejerce la presidencia del Senado la dio por aprobada [la ley del cheque] sin respetar los números de la Constitución. Es algo que nunca se vivió”, señaló. “Uno, cuando cuenta los votos, no es un croupier en el Senado; es un funcionario de la Constitución y no debe cantar los números solamente, sino hacer cumplir lo que establece la Constitución, por la que juró”, atacó.

Las estrategias del oficialismo

La presidente analizaba anoche con Randazzo y con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, dos salidas para acorralar a Cobos y a la oposición, en un conflicto que crecerá en intensidad: se evaluaba “una presentación judicial” y la manera de “generarle a Cobos un gran escándalo en el Senado”. Los detalles se barajaban anoche, pero no trascendieron.

Para el oficialismo, esa ley debió haber sido sancionada con una mayoría especial de 37 votos, la mitad más uno de los miembros del Senado. Argumentó que la Constitución, en el inciso 3 del artículo 75, ordena que los impuestos con afectación específica deben ser reformados sólo con una mayoría agravada.

Efectos de la coparticipación de la ley del cheque

La ley del cheque afecta específicamente el 70% de la recaudación a cumplir con el programa fiscal de la Nación. Toda la oposición fundamentó que no cambió esa afectación, sino que eliminó directamente el artículo que la fijaba, y así el impuesto volvió a su estado original, es decir que es coparticipable a las provincias.

El Tesoro nacional dejaría de percibir así 10.000 millones de pesos, que serían girados en forma automática a las provincias. De ese modo, el Gobierno perdería el manejo discrecional de los recursos, hoy orientados a disciplinar a gobernadores e intendentes.

Cobos desestimó el conflicto: “Estoy tranquilo porque actué de acuerdo con la Constitución”, dijo. Todos los bloques opositores respaldaron la votación del Senado.

Con información de La Nación

Los cambios en la ley del cheque

bortolozzi-dio-quorum-la-nacion.JPGTras un tenso debate por el reparto de impuestos a las provincias, la oposición logró votar los cambios en la ley del cheque con el quórum alcanzado gracias a una kirchnerista.

Se aprobó esta madrugada en medio de una fuerte polémica; la kirchnerista Bortolozzi había dado quórum pese a las presiones de su bloque.

La oposición logró esta madrugada en el Senado votar la reforma que propone ampliar el reparto de lo recaudado por el impuesto al cheque, al final de una sesión que se extendió por más de 11 horas y que terminó envuelta en una fuerte polémica.

La votación se concretó a la 1.40: la oposición ganó por 35 a 33, pero el oficialismo denunció que el número era insuficiente. Argumentó que se requería el aval de la mitad más uno de los miembros, es decir, 37 votos, por ser una reforma impositiva. La oposición rechazó esa interpretación. El vicepresidente Julio Cobos quiso mediar, sin éxito, con un pedido para que el tema pasara a comisión y se postergara la definición.

Fue el final de un día de extrema tensión. La sorpresiva presencia de la oficialista Adriana Bortolozzi (Formosa) había permitido quebrar la política de la Casa Rosada de negar de forma sistemática el quórum y terminar con una parálisis de cinco semanas en la Cámara.

La deserción de la legisladora formoseña, que denunció sentir “miedo” por su actitud, hizo estallar por los aires la estrategia kirchnerista. Sin embargo, al principio termino siendo beneficiosa para el Gobierno, ya que el primer tema que se discutió fue el pliego de Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central, que el oficialismo pudo aprobar gracias a la abstención del ex presidente Carlos Menem. El kirchnerismo ganó esa votación por un voto de diferencia.

Entonces empezó el largo debate del proyecto de ley que amplía la coparticipación a las provincias de lo recaudado por el impuesto al cheque. Antes de la votación, el kirchnerismo advirtió que recurriría a la Justicia para evitar que el debate continúe en la Cámara de Diputados, donde debería resolverse la eventual sanción del proyecto.

Amenaza del oficialismo

Para el kirchnerismo, la iniciativa perjudicará a las provincias porque se exponen a la posibilidad de perder fondos que la Casa Rosada les destina por otros mecanismos, como los Programas de Ayuda Financiera (PAF), obras públicas o planes sociales que reciben esos distritos.

Esta fue la amenaza que esgrimió el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Eric Calcagno (Buenos Aires), que advirtió además en contra de la quita de recursos al Estado. “No es una buena ley para las provincias, porque no puede haber provincias prósperas en una Nación desfinanciada”, sentenció.

Sin embargo, para la oposición esta iniciativa tiene el objetivo de cortar con la discrecionalidad del Poder Ejecutivo en el giro de fondos.

Así lo dijo el salteño Agustín Pérez Alsina (Partido Renovador), que acusó a la administración de Cristina Kirchner de “aplicar un ajuste con las provincias, al obligarlas a ir a pedir fondos a la Nación”.

El peronista disidente Verna fue lapidario y aseguró: “Hoy no tenemos federalismo. En mi provincia me gusta que los fondos los administre el gobernador y no De Vido [Julio, ministro de Planificación Federal] o José López [secretario de Obras Públicas]”.

Otro que también intervino para criticar al Poder Ejecutivo fue el peronista Carlos Reutemann, que reclamó aprobar el proyecto como una forma de “dar señales para terminar con el autoritarismo fiscal”.

El socialista Rubén Giustiniani (Santa Fe) castigó con dureza a los senadores kirchneristas que priorizaron el apoyo de la Nación para realizar obras públicas a otorgarles a sus distritos un mayor caudal de fondos coparticipados. “Antes de renunciar a mis convicciones y votar contra los intereses de mi provincia por una obra pública, renuncio a mi banca”.

Con información de La Nación

Cristina no dará más dinero a las provincias opositoras

los-gobernadores-colombi-brizuela-del-moral-rios-y-binner-se-reunieron-en-olivos-con-la-presidente-la-nacion.jpgLa reunión con los gobernadores no oficialistas no arrojó los resultados anhelados por los mandatarios provinciales quienes se retiraron del encuentro con la negativa de la presidente.

La presidente Cristina Fernández de Kirchner confirmó ayer en Olivos ante cuatro gobernadores no oficialistas que la Nación no girará más recursos que los que se prevén en el presupuesto de 2010 y, ante el reclamo por un aumento de recursos, ella les propuso discutir para 2011 la creación de un Fondo de Equidad Social (FES), afectado a equilibrar las asimetrías sociales.

“A los gobernadores, el FES les pareció una propuesta razonable”, según sostuvo el ministro del Interior, Florencio Randazzo. La Presidenta subrayó que la iniciativa se originó en el Fondo de Convergencia propuesto hace diez días en Olivos por el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey.

“La coparticipación es una ley convenio: debe tener el acuerdo de todos los gobernadores. Por eso el FES serviría para eliminar asimetrías de infraestructura social, con el acuerdo de todas las provincias”, les dijo la Presidenta a los mandatarios.

Fin del impuesto al cheque

Cristina Kirchner no pidió que el Congreso se abstuviera de votar la ley de coparticipación del impuesto al cheque, por la cual la Nación perdería $ 10.000 millones que se distribuirían entre las provincias. No hizo falta: les recordó que en 2011 derogaría ese impuesto. Con ello buscó vaciar de contenido el debate que hoy procurará poner en marcha la oposición en el Congreso. Y justificar un eventual veto a la ley, si la iniciativa prospera.

“La Presidenta recordó que quiere derogar el impuesto al cheque desde el 1° de enero de 2011, porque es distorsivo”, fundamentó Randazzo.

Por ese motivo, los mandatarios ni siquiera mencionaron el cheque y se concentraron en otros reclamos. En la residencia presidencial estaban los jefes provinciales de Santa Fe, Hermes Binner; de Catamarca, Eduardo Brizuela del Moral; de Corrientes, Ricardo Colombi, y de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos.

Del Poder Ejecutivo, participaron Randazzo; el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández y los ministros Débora Giorgi, de Producción; Juan Mansur, de Salud; Julio De Vido, de Planificación; Alberto Sileoni, de Educación, y Amado Boudou, de Economía. También estuvo el director de la Anses, Diego Bossio.

“La oposición es destituyente”

Hubo tiempo para un reproche de Cristina: “La oposición debe tener una lógica, que hoy no se comprende”, dijo. “La oposición es destituyente. Acá se quiso tumbar al Gobierno”, señaló la presidente. “Si Raúl Alfonsín resucitara y los viera?”, señaló, sin terminar la frase, según confiaron testigos del encuentro.

Al salir del encuentro, Randazzo dijo entonces: “Todos los gobernadores se comprometieron a garantizar la gobernabilidad y la presidente les garantizó que ninguna provincia tendrá dificultades”.

Mirando a Giorgi, la presidente le recordó a Fabiana Ríos la ley del impuestazo tecnológico impulsado por la ministra, que benefició a Tierra del Fuego en la producción de teléfonos celulares. “Destinamos muchos recursos a las provincias además de la coparticipación”, subrayó la presidente. Randazzo habló de “$ 190.000 millones además de las transferencias automáticas y no automáticas que totalizan 95 millones: en total, $ 280.000 millones”.

Juicio con Santa Fe

También la presidente tuvo un cruce con Binner, quien dijo que seguirá su reclamo en la Corte Suprema por el 15% que la Nación sustrae de la coparticipación para la Anses. Cristina respondió que ese monto es de 18.000 millones y la Nación paga 29.000 millones en jubilaciones provinciales. “LA NACION tiene un déficit de 11.000 millones”, dijo Randazzo. Binner pidió colaboración del peronismo para crear en su provincia el impuesto a los ingresos brutos, hoy trabado en la Legislatura.

Propuesta de Colombi

Tras recordar que la Nación le debe $ 600 millones a Corrientes, Colombi planteó la necesidad de refinanciar su deuda hasta 2030. La presidente prometió “estudiar” la propuesta.

Próximo encuentro

El 15 de este mes, la Presidenta recibirá en Olivos al jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, y a los gobernadores de San Luis, Alberto Rodríguez Saá y de Chubut, Mario Das Neves.

Con información de La Nación

Cristina dijo que eliminará el impuesto al cheque

anuncian-que-eliminaran-el-impuesto-al-cheque-la-nacion.jpgSi no es mío no será de nadie. En lo que promete ser una jugada para paralizar a la oposición, la presidente prometió deshacerse de esta ley que actualmente le representan 23.000 millones de pesos.

En la reunión con los gobernadores oficialistas, la presidente atizó, “La discusión del presupuesto para este año está cerrada”, y prometió eliminar el impuesto al cheque en 2011, por considerarlo “distorsivo”. A cambio de esto, les dijo que serían compensados por la pérdida que esa medida significaría en las arcas provinciales.

En reserva, algunos gobernadores confiaron después que se trata de una jugada para vaciar de contenido el tratamiento que la oposición y algunos oficialistas encararán la semana próxima en el Senado, donde quieren darle media sanción a un proyecto de ley para ampliar el porcentaje coparticipable del impuesto al cheque.

“La oposición lo que quiere es que ustedes confronten conmigo. En realidad, lo que habría que hacer es eliminar el impuesto”, planteó Cristina Fernández de Kirchner a mitad de su largo monólogo, que después cortó para darle la palabra a una decena de gobernadores.

Mientras se cerraba el portón verde de la quinta presidencial, sobre la calle Villate, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, explicaba la propuesta presidencial “en análisis” para eliminar el tributo. Sólo unas horas más tarde ratificó que la discusión, que deberá hacerse por medio de un proyecto de ley, se hará el año próximo en el Congreso.

Aumentarían otros impuestos

El Gobierno, según los cálculos que anoche sacaban en los principales despachos de la Casa Rosada, resignaría así unos 23.000 millones de pesos que ingresan por el impuesto al cheque, muy por encima de los 10.000 millones que se niega a resignar en beneficio de las provincias. En Balcarce 50 sostienen que los recuperarán a través del incremento de otros gravámenes, como el IVA o el impuesto a las ganancias, y agregan que su eliminación dependerá de cómo se expanda la economía.

“Es una buena estrategia”, dijo, mientras se le escapaba una sonrisa, uno de los gobernadores cuando dejaba raudamente la quinta en su camioneta, a modo de explicación por el sorpresivo giro oficial.

Si no es mío no será de nadie

La presidente dejará correr la idea de eliminar el impuesto para justificar su veto en caso de que el Congreso modifique la ley. Ayer volvió a ratificar, durante su discurso que no fue transmitido a la prensa, que vetará cualquier cambio que haga el parlamento. “Ahora hay argumentos y justificaciones para vetar”, sostuvo a un mandatario que participó del almuerzo.

Además de la promesa de eliminar el impuesto al cheque, ayer se acordó la creación de una comisión de gobernadores, que guiados por el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, debatirá la creación de un Fondo de Equidad Social. Esto implicará modificar la coparticipación según las necesidades sociales de cada provincia, pero la redistribución del porcentaje que le tocará a cada una se tomará sobre la base del excedente de lo recaudado, y no sobre el actual esquema por coparticipación.

“Vamos a debatir un nuevo índice, que será flexible y según las necesidades de cada uno”, sostuvo Randazzo.

En paralelo, el ex presidente Néstor Kirchner, actual diputado y titular del PJ, convocó para el miércoles próximo, justo el día en el que el Senado debatirá los cambios al impuesto al cheque, al consejo del partido a una reunión en la sede de la calle Matheu para conformar una comisión que evaluará los cambios en la coparticipación. El encargado de hacer el anuncio fue el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich. “Somos un partido muy activo y en movimiento”, bromeó cuando se retiraba.

El ministro de Economía, Amado Boudou, dijo tras el encuentro realizado en Olivos que “el impuesto al cheque es distorsivo, y [su eliminación] colaboraría fuertemente con la bancarización y, por ende, con que haya menos economía informal en la Argentina, así que es un cambio que podría eventualmente traer mejoras”. Boudou aclaró que la eliminación del impuesto al cheque se debe dar en un contexto de crecimiento de la economía.

El origen del impuesto al cheque

El impuesto al cheque nació en marzo de 2001 a través de una ley, a la que se presentó por entonces como de “competitividad” (Nº 25.413), y alcanzaba a los débitos y créditos efectuados en cuentas abiertas en bancos o financieras. Es uno de los tantos tributos alumbrados en tiempos de crisis y presentados como “de emergencia” que se mantienen.

Originalmente, fue utilizado para acercarle recursos al Tesoro nacional y aliviar la crisis fiscal. Luego fue repetidamente modificado: primero se elevó su alícuota del 0,25 al 0,6%, el máximo permitido por la ley para cada movimiento. Luego también se eliminó la posibilidad de descontar lo aportado por esta vía de otros impuestos como IVA y Ganancias.

En mayo de 2002, cuando la crisis era general, la ley 25.570 estableció que el 30% de lo recaudado por el impuesto pasaría a formar parte de la masa coparticipable, por lo que comenzó a distribuirse entre la Nación y las provincias de acuerdo con los índices de reparto ya establecidos, criterio que se mantuvo hasta hoy.

En definitiva, desde su creación, se ha transformado en una fuente no despreciable de recursos, con un aporte nada desdeñable que se mantiene en torno al 2% del PBI.

Con información de La Nación

Cristina, los gobernadores y la pulseada por los recursos

gobernadores-telam.jpgLa presidente convocó a los gobernadores oficialistas para pedirles que mantengan el actual sistema de coparticipación. El impuesto al cheque, algunos senadores “díscolos” y una nueva iniciativa de Cobos alteran los nervios del matrimonio presidencial.

La presidente Cristina Fernández de Kirchner intentará mostrar hoy el respaldo de los 17 gobernadores aliados al Gobierno, a quienes presionará con números y datos para instarlos a apoyar la posición oficial de mantener el actual esquema de distribución de recursos hacia las provincias.

Reunión con los no oficialistas

Ante la presión pública que ejercieron los que habían quedado fuera de las invitaciones, el Gobierno debió apurar la convocatoria para la semana próxima a los mandatarios opositores. La nueva reunión será el martes 6, también en la quinta de Olivos, e incluirá al santafecino Hermes Binner y a la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, según adelantó anoche el ministro del Interior, Florencio Randazzo. Aún está por verse si serán de la partida el chubutense Mario Das Neves o el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, con posturas más duras en contra de la Casa Rosada.

“Será una reunión para intercambiar opiniones. Vamos a mostrar la transferencia de recursos a las provincias”, sostuvo Randazzo, organizador del encuentro de hoy, que se ocupó de llamar uno por uno a los mandatarios para la cita de este mediodía.

La reunión comenzará a las 12.30 y anoche ya estaba listo el quincho de la residencia presidencial con el atril que usará la jefa del Estado, desde el cual instará a los gobernadores invitados para que convenzan a sus legisladores de no modificar la ley de coparticipación del impuesto al cheque, tal como impulsa parte de la oposición, y que podría tratarse la semana próxima en el Senado.

Vamos por partes

La presidente sólo envió las invitaciones a los gobernadores aliados al Gobierno y dejó afuera al puntano Alberto Rodríguez Saá, al correntino Ricardo Colombi y al catamarqueño Eduardo Brizuela del Moral. “Con ellos debemos encarar una discusión más detallada”, confió una fuente oficial, para justificar las diferencias. En el Gobierno preferían evitar que en una reunión con mayoría oficialista, acaparen las cámaras de televisión aquellos que tienen quejas hacia la Casa Rosada. A pesar de que algunos mandatarios kirchneristas hicieron explícitas sus propuestas para ampliar la distribución de los recursos, como la creación de un fondo especial para obras públicas o beneficios en el pago de las deudas provincias, la Presidenta no hará anuncios, según refirmó un funcionario.

La idea de la reunión, similar a la que ya hizo la jefa del Estado con los senadores y diputados del Frente para la Victoria, será hacer una demostración de apoyo al modelo de distribución de recursos que implementaron los Kirchner.

Randazzo preparó en los últimos días un dossier de unas 40 páginas con los datos del envío de fondos de la Nación a las provincias, que incluye las partidas por el Programa de Asistencia Financiera (PAF), por el que los gobernadores se llevarán unos 12.300 millones de pesos durante este año, y otros 6000 millones de pesos por la coparticipación de los ingresos por retenciones a la soja.

Pero además, según destacaron fuentes oficiales, hoy la presidente hará hincapié en los montos que el Gobierno envía por obra pública y otras transferencias. Esta vez, a diferencia de los anteriores encuentros, la mesa será más chica. Eso sí: volverá a integrarla, junto con la presidente y los ministros, el diputado Néstor Kirchner.

Cobos pidió más reparto

El vicepresidente Julio César Cobos le puso ayer un poco más de pimienta a la discusión por la distribución de recursos entre la Nación y las provincias, al afirmar que si por él fuera “coparticiparía todos los impuestos”. También aseguró que el Poder Ejecutivo “tiene que dar el ejemplo” y resignar parte de sus ingresos.

“Si la torta es la misma, nadie quiere resignar una parte. Es la Nación la que tiene que dar el ejemplo”, afirmó el vicepresidente ayer en Mendoza, tras lo cual agregó: “Yo coparticiparía todos los impuestos”.

En un claro respaldo a una mayor independencia financiera para los gobernadores, Cobos dijo que “es hora de que las provincias se hagan cargo de todas las obras públicas”, cuya distribución discrecional es uno de los ejes centrales de la política kirchnerista.

Con información de La Nación

El gobernador Closs rechaza coparticipar los ingresos de la ley del cheque

Dos gobernadores kirchneristas se encolumnaron ayer con la Casa Rosada para rechazar la coparticipación de la totalidad del impuesto al cheque, propuesta por la oposición en el Congreso.

 

El mandatario de Misiones, Maurice Closs, calificó la idea como “irresponsable”, lo que se interpretó en su distrito como una clara diferenciación del senador Luis Viana (FPV-Misiones), que anticipó la semana última su decisión de votar en favor de la coparticipación del cheque.

 

Viana no participó del asado ofrecido por la presidenta Cristina Kirchner a los legisladores nacionales del oficialismo, el sábado último en la residencia de Olivos, tras el cual se consideró que su ausencia era una señal de alejamiento de la postura monolítica que podía tener el bloque en la Cámara alta.

 

Closs consideró que la coparticipación total del impuesto al cheque, que brindaría dinero automáticamente a las provincias, “desfinanciará al Estado nacional”.

 

Sin embargo, aún Closs admite que la situación presupuestaria de su provincia es compleja. “Estamos jodidos. Misiones tiene que pagar este año 400 millones de deuda con financiamiento de la Nación. Si se coparticipa el impuesto al cheque llegarían a 300 millones, de los cuales un porcentaje se debería coparticipar a los municipios”, planteó Closs.

 

El gobernador kirchnerista consideró que una redefinición de la manera en que se distribuye ese gravamen “no sería beneficioso, ya que la Nación al carecer de recursos no podría refinanciar la deuda” de Misiones.

 

Su par de Río Negro, Miguel Saiz, planteó que “nadie puede estar de acuerdo” con esa reforma impositiva “si la consecuencia es la suspensión de la asignación universal por hijo o de planes de vivienda”. En esa línea, el dirigente radical K propuso “tratar de encontrar una solución global que puede ser la nueva ley de coparticipación federal, aunque se demore en el tiempo su aplicación”.

 

Con información de La Nación

Creció la coparticipación federal, bajó el fondo sojero

coparticipacion-nordestealdiacom.jpgLos fondos coparticipables registraron un aumento del 19% interanual en marzo, según un estudio de la consultora Economía y Regiones.

Durante los primeros quince días de marzo, las transferencias automáticas a provincias ascendieron a 2.323 millones de pesos  lo que implicaría una expansión interanual del 19.2% ($374  millones adicionales) que sigue manteniendo una línea similar a lo observado en las dos quincenas anteriores.

Menos fondo sojero

A su vez, el monto girado a las provincias por el Fondo Federal Solidario fue de “$143 millones, cayendo un 39% respecto a la quincena anterior, lo cual implicó una caída de casi $93 millones en las transferencias”.

“En términos agregados, las provincias recibieron $2.467 millones durante la primera quincena de marzo, llevando la tasa de expansión interanual al 26.6% e ingresando en las arcas del Consolidado de Provincias unos $518 millones adicionales respecto a la misma quincena de 2009”, señala el informe de Economía y Regiones.

Región Pampeana, la más favorecida

Por otro parte, las transferencias a la Región Patagónica fueron las que menos crecieron (+18.2%), en tanto que al tope de la escala se situó la Región Pampeana (+20.6%), siendo la única región en registrar un crecimiento superior al del promedio regional. A nivel desagregado, el mejor registro lo tuvo la provincia de Buenos Aires (+20.6%).

En lo que va de 2010, las transferencias automáticas a provincias acumulan $15.597 millones, presentando un crecimiento interanual del 22% en términos porcentuales y de $2.806 millones en valores absolutos. En paralelo, si se agrega el Fondo Federal Solidario, las transferencias acumuladas ascienden a $16.400 millones, en tanto que la expansión porcentual alcanza al 28.2%.

Proyecciones

“Nuestra proyección mensual para marzo señala un crecimiento interanual del 20.3%, dado que al igual que en enero y febrero, las recaudaciones de IVA y Ganancias mostrarían tasas de crecimiento superiores al 20% interanual. En valores absolutos, las transferencias totalizarían $6.209 millones, un 5.5% por encima de la meta presupuestada”, grafica el estudio de la consultora, y agrega: “Dado que las giros del Fondo Federal Solidario ascenderían a $311 millones, las transferencias globales se ubicarían en $6.520 millones, llevando el crecimiento porcentual al 26.4% interanual (+$1.360 millones)”.

Con información de Punto Biz

Coparticipación del impuesto al cheque prueba sus chances en el Senado

impuesto-al-cheque-infobae-profesional.jpgRechazada por la Casa Rosada, la oposición busca hoy la aprobación de su proyecto de ley

En medio de un clima de tensión política y de incertidumbre, en el que cada legislador tiene el poder de veto suficiente para hacer fracasar una sesión, el Senado se dispone a discutir hoy la coparticipación del impuesto al cheque, iniciativa impulsada por el arco no oficialista y rechazada por la Casa Rosada.

Nombramiento de Marcó del Pont e interpelación a Boudou

El temario de la sesión incluye el debate del pliego de Mercedes Marcó del Pont como titular del Banco Central, en el que el kirchnerismo ya tendría asegurado los votos para su aprobación, y un pedido de interpelación al ministro de Economía, Amado Boudou, para que informe sobre los pagos de la deuda.

Habría mayoría para coparticipar el impuesto al cheque

Según informaron voceros del sector, el frente no oficialista tendría los 37 votos afirmativos que exige la Constitución para modificar el coeficiente de coparticipación del impuesto al cheque, que elevaría al 54% de lo recaudado el 15% que hoy reciben las provincias, y la interpelación al jefe del Palacio de Hacienda.

En el arco no oficialista se encendieron algunas luces de alerta. El senador riojano Carlos Menem no concurrió ayer a su despacho afectado por una gastroenteritis. Ante este panorama de virtual empate, el Senado se ha convertido en una suerte de juego de ajedrez, en el que tanto oposición como oficialismo buscarán imponer primero en el orden de debate los temas que más le convienen, apostando a dejar sin quórum la sesión una vez alcanzado su respectivos objetivos.

Esta pulseada se definirá a las 11, en una reunión de Labor Parlamentaria en la que volverá a discutirse el temario de la sesión, prevista para las 15. El temario de la semana pasada no rige porque la oposición dejó sin quórum la reunión para evitar el fracaso en su intento por rechazar el pliego de Marcó del Pont por las deserciones de María José Bongiorno (Frente Grande-Río Negro) y Roxana Latorre (PJ-Santa Fe).

El oficialismo pretende aprobar el diploma de la economista, pero sabe que si se abre la sesión tendría que soportar una derrota en el debate de la coparticipación del impuesto al cheque, con el voto de algunos senadores oficialistas y aliados, y de la interpelación a Boudou.

El bloque kirchnerista definirá a las 13 su estrategia. La apuesta más segura sería obligar a la oposición a conseguir el quórum; de no alcanzarlo, sumaría una nueva frustración. La ratificación de Marcó del Pont no es urgente para la Casa Rosada; hasta tanto el Senado no resuelva su situación podrá seguir al frente del Banco Central nombrada en comisión.

Con información de La Nación

En rojo y paralizada por las huelgas, Santa Fe a la caza de recursos

La falta de fondos y el inadecuado manejo político de la realidad que enfrenta la provincia comienzan a complicar el desenvolvimiento de la administración provincial del socialista Hermes Binner. Por tercera semana consecutiva, unos 250.000 empleados estatales paralizarán la provincia durante tres días.

Huelgas

impuestos-wordpresscom.jpgEn la práctica, Santa Fe no tendrá actividad administrativa, no habrá clases y la atención en hospitales se verá reducida; puede que resulten afectadas, incluso, las guardias mínimas, como denunciaron funcionarios de Salud. Para salir de este atolladero, el gobierno provincial necesita 600 millones de pesos más, según fuentes oficiales.

La protesta se produce la semana en que Binner se presentará pasado mañana ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, para defender su reclamo contra el Estado nacional, por las diferencias en el giro de fondos coparticipables y de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) por $4000 millones.

Déficit en la administración socialista

El gobierno del Frente Progresista Cívico y Social que en 2007 terminó con 24 años de administración justicialista, cerró 2009 con un déficit superior a los  1000 millones de pesos que la administración socialista adjudica a los recortes de fondos nacionales, aunque la oposición justicialista la adjudica al crecimiento del gasto público.

Más impuestos

Ante este escenario, la administración de Binner apunta a superar la crisis con más recaudación. El oficialismo, que aprobó una reforma tributaria a fines de 2009, impulsa ahora un Fondo de Emergencia Salarial que le permitirá, si se aprueba, alejar los actuales conflictos. La discusión con el justicialismo demoró el tratamiento del proyecto en la Legislatura, aunque Binner intentará destrabar hoy el conflicto en un encuentro con el titular del PJ, el senador provincial, Ricardo Spinozzi, hombre ligado al senador Carlos Reutemann.

El socialismo y su socio principal, la UCR, no proyectaron correctamente el costo político que iban a pagar por un ofrecimiento salarial insuficiente. Mientras los estatales pedían un 20% de incremento, el Estado salió a ofrecer el 7%, pero sin aclarar a tiempo que, según la política de ingresos, habría otros incrementos hasta igualar aquella cifra. Ahora que la oposición está expectante, aún no logró el tratamiento de un proyecto legislativo consensuado para generar dichos fondos, a pesar de tener mayoría en la Cámara de Diputados.

“Tenemos dos ideas centrales: por un lado, se transmitió que esto no es un problema de partidas ni de reducción de gastos, sino que es una búsqueda de generación de recursos para Santa Fe, que nos permitirá solucionar el conflicto salarial en una nueva reunión paritaria”, explicó el diputado socialista Raúl Lamberto.

Coparticipación del impuesto al cheque

A la vez, la apuesta está en el tratamiento que el Congreso dará al proyecto de ley de coparticipación del impuesto al cheque. Su modificación haría que Santa Fe reciba entre 500 y 700 millones de pesos más.

Sin embargo, el diputado nacional del PJ y ex gobernador, Jorge Obeid dijo que Binner debe “achicar los gastos superfluos, que son muchos”, tras lo cual ratificó la oposición de su partido a crear impuestos para financiar los salarios estatales. ParaObeid, parte del déficit responde al incremento del personal político y el costo de su mantenimiento.

Por todo esto, esta semana será clave para el futuro de Binner y de su gobierno provincial.

Con información de La Nación

Las batallas por el financiamiento de las provincias

El debate pendiente por la coparticipación del impuesto al cheque amenaza al oficialismo con quitar una caja equivalente al monto de los giros al interior de que se valió el oficialismo en la campaña de 2009.

Durante el año pasado, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner aumentó en 11.000 millones de pesos las transferencias discrecionales a las provincias respecto de 2008, y el mayor salto se produjo en plena campaña electoral para los comicios del 28 de junio, en los que el ex presidente Néstor Kirchner sufrió una dura derrota.

Ese monto es similar a los recursos que este año podría perder la Nación si la oposición logra en el Congreso aumentar la coparticipación del impuesto al cheque (entre 10.000 y 12.000 millones de pesos), uno de los recursos que el Gobierno administra a voluntad.

De coparticiparse, las provincias pasarían a percibir esos fondos en forma automática y a administrarlos a su arbitrio. La Casa Rosada perdería así poder de discrecionalidad, aunque busca presentar el caso como “un irresponsable intento de la oposición de desfinanciar al Tesoro nacional”.

En 2009, las transferencias totales a las provincias fueron de $ 102.096 millones, frente a 84.557 millones de 2008. Así, hubo un salto de 21%, $ 17.539 millones, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que dirige Nadin Argañaraz, sobre la base de los datos oficiales del Ministerio de Economía. Los datos fueron verificados por analistas de la Asociación de Personal de Organismos de Control (APOC), que revisan la ejecución del presupuesto en Economía.

Si se desagregan las transferencias totales, la coparticipación automática a provincias fue de $ 69.267 millones en 2008 y de 75.670 millones en 2009. Aumentó sólo en 6403 millones.

División en el oficialismo

La promesa de Néstor Kirchner de abrir un debate dentro del PJ sobre una eventual nueva ley de coparticipación federal de impuestos no alcanzará para evitar que algunos senadores oficialistas sumen su voto para aprobar, esta semana, el proyecto de ley de distribución directa del impuesto al cheque que impulsa la oposición en la Cámara alta.

Al menos dos senadores kirchneristas votarían a favor y otros tantos estarían dispuestos a dejar el recinto para no pagar el costo de rechazar una iniciativa beneficiosa para las provincias, que el Poder Ejecutivo dijo que vetará si se convierte en ley.

De esta manera, en la sesión prevista para pasado mañana se invertirían los roles de la reunión del jueves pasado, cuando el frente no oficialista fracasó en rechazar el pliego de Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central (BCRA), y pasaría a ser el kirchnerismo el que sufrirá la deserción de legisladores.

En este escenario, todo indica que el Senado aprobará un proyecto que beneficiará a los estados provinciales con un ingreso para sus arcas de unos $ 11.500 millones. En la actualidad, del total de lo recaudado, unos $ 23.000 millones, el Tesoro se queda con el 85% gracias a diferentes pactos fiscales por los que las provincias cedieron parte de sus ingresos para financiar al Estado nacional.

Según la iniciativa impulsada por la oposición, esa relación volverá a la establecida en la ley 23.548, por lo que las provincias se quedarían con algo más del 54% de lo recaudado.

La Casa Rosada ya está al tanto de este cuadro de situación y promete extremar sus movimientos para tratar de evitar la aprobación de la iniciativa.

Sin embargo, el panorama no parece alentador, ya que en este tema es muy difícil que algún senador del frente legislativo no oficialista pegue el salto hacia el kirchnerismo. Por lo pronto, Roxana Latorre (PJ-Santa Fe) y María José Bongiorno (Frente Grande-Río Negro), quienes con sus deserciones impidieron a la oposición rechazar el pliego de Marcó del Pont, ya anunciaron que votarán el proyecto.

El escenario es peor aún para la Casa Rosada, porque dentro del propio oficialismo hay senadores dispuestos a apoyar el proyecto o, por lo menos, a no sumar su voto en contra.

Con información de La Nación