
“No le demos al Gobierno todos los poderes”, pidió el candidato presidencial Ricardo Alfonsín quien quiere evitar que el Congreso quede otra vez en manos de la hegemonía oficialista.
“El objetivo principal de aquí a octubre es mejorar el desempeño de nuestro partido y sumar más legisladores nacionales para evitar que el Gobierno haga lo que quiera”, afirmó.
-¿Cómo lee el resultado?
-Nos sorprende la cantidad de votos y la diferencia que sacó el oficialismo. Creíamos que era menor. La contracara de esto es lo que sacamos nosotros…
-¿Lo sorprendió que el radicalismo tuviera tan pocos votos?
-Bueno, en realidad de toda la oposición. Somos segundos. Qué queda para los otros si nosotros sacamos poco? Algunos esperaban que saliéramos terceros. Pero sí, yo creía que íbamos a sacar más votos. Tenemos que repasar, revisar y corregir un montón de cosas para ver si podemos revertir la situación. Además, se eligen miembros del Congreso y necesitamos equilibrar el poder para que no puedan hacer lo que quieran.
-¿Qué ejes abordaría en la campaña para acortar diferencia?
-Insistir en lo mismo. Dije siempre que había una porción del electorado que no estaban enamorada de las propuestas del Gobierno, pero tenía temor al cambio. Tenía fresco el 2001. Ese drama está presente en la memoria colectiva. Las condiciones de gobernabilidad de la oposición le generaban dudas a la gente. No supimos construir esperanzas. No hemos sido capaces, pero faltan 70 días.
-¿Cree todavía que pueden llegar a la segunda vuelta?
-Voy a seguir trabajando para eso. Sé que es muy difícil. Uno nunca debe renunciar a lo que cree que es mejor para el país.
-¿No fracasó en parte la estructura radical, en cuanto al aporte que hizo en esta elección?
-No, no, no. En todo caso, los que tenemos que hacer que funcionen las estructuras somos los candidatos. Ya no existe un electorado cautivo.
-¿No cree que el electorado le pasó factura por el acuerdo con Francisco de Narváez?
-No creo. No hubo tanto corte y diferencia con respecto a los votos de él. Una alianza con el peronismo tiene la lógica de sobrepasar al oficialismo en Buenos Aires. Hice lo que muchos me pedían en el partido. No me arrepiento. No soy resultadista.
-¿La alianza con De Narváez sigue intacta, entonces?
-Sí, absolutamente.
-¿Es factible algún acuerdo con otras fuerzas, como la Coalición o el Frente Progresista?
-No creo. Nadie va a desistir. Cualquier candidato tiene que proteger candidaturas que están por debajo de las de presidente.
-Hablaba del riesgo de la hegemonía kirchnerista en el Congreso, ¿ve factible un acuerdo parlamentario con otras fuerzas?
-Después se verá. Pero es importante recordar que en octubre se eligen representantes para un poder del Estado. ¡No le demos todos los poderes al Gobierno! Es necesario que haya equilibrio.
-¿Está pensando en presentar un gabinete?
-Sí, la sociedad tiene miedo al cambio y hay que darle certeza. Con el radicalismo existe una duda especial y con mi persona, por no haber sido intendente o gobernador, también. Pero lo que se necesita para ser un buen presidente no se adquiere con la gestión, se tiene o no se tiene.
Con información de La Nación