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El voto del 53% de los argentinos confirmó el segundo mandato presidencial y es el punto de largada para el reto más importante: la economía.
Con el porcentaje de votos más alto que haya tenido otro candidato presidencial, y una distancia abismal con el resto de los opositores, Cristina Fernández de Kirchner logró ayer la reelección. El segundo lugar fue para el candidato del Frente Amplio Progresista, el gobernador santafesino Hermes Binner, quien se quedó con un más que meritorio segundo puesto.
Cristina convocó a la “unidad nacional”, intentó mostrarse conciliadora y abierta al diálogo y pronosticó la “continuidad” del modelo por varios años. Celebró y bailó junto a sus dos hijos, Máximo y Florencia, y a su vicepresidente electo, Amado Boudou. Hubo dos discursos, uno en el búnker del hotel Intercontinental y el otro en un palco en la Plaza de Mayo, frente a una multitud, en su mayoría de jóvenes, que la fue a vivar desde la tarde de ayer.
Sobre el futuro, la Presidenta sólo dijo que busca “que la Argentina siga creciendo” y generar “más puestos de trabajo, más industrialización, más valor agregado, más ciencia y tecnología”. Y admitió que se necesitan “más escuelas, más caminos, más hospitales, más salud”.
El rumbo económico y la solución de sus problemas de fondo son una incógnita.
¿Con qué medidas se enfrentará la crisis?
En un contexto de crisis mundial, se evalúan cambios en el “modelo” y un ajuste, aunque disimulado, para el caso de que escaseen los recursos por la recesión mundial: menor emisión monetaria, reducción del gasto en subsidios, suba de tarifas de 18%. Menor redistribución de recursos.
¿De dónde provendrán los recursos?
El ministro de Economía, Amado Boudou, impulsa un acuerdo con el Club de París para volver a colocar deuda en el mercado internacional. El “cristinismo” puro alienta agotar los recursos del Estado (Anses y Banco Central) o gravar con nuevos impuestos a bancos o minería.
¿Se combatirá la fuga de capitales?
Se estudian señales para frenar la fuga de capitales, al margen de la reciente suba de tasas. Preocupa el papel del Banco Central. Una posibilidad sería intervenir más el mercado cambiario, con mayores controles. Se estudiaría una nueva ley de entidades financieras.
¿Habrá diálogo?
Cristina Kirchner analiza la idea de convocar a un diálogo entre el Gobierno, la industria, el campo, los bancos y la CGT. El objetivo: moderar precios y bajar la inflación y acotar la suba de salarios en las próximas paritarias al 18%. El diálogo incluiría el tipo de cambio.
¿Cómo será la relación con los gremios?
La Casa Rosada descuenta un alejamiento de Hugo Moyano de la CGT para marzo próximo. Si acepta un acuerdo, podría cumplir su mandato hasta junio. Moyano no estuvo ayer en el búnker kirchnerista. Resiste su alejamiento. El Gobierno considera desgastada la relación.
¿Qué rumbo tomará el gasto?
La economía no crecería al 8%, sino al 4%, según creen en el Gobierno. Procuran obtener financiamiento para inversiones privadas en energía, infraestructura, rutas. Se daría impulso a la vivienda y a la construcción mediante un plan de créditos hipotecarios.
Con información de La Nación, Clarín y Punto Biz
