El actual gobernador de Santa fe salió a golpear duramente a su compañero de partido por postularse a la gobernación de su provincia. “El año pasado fue elegido senador por seis años y no le gusta”, atacó el gobernador.
Poco acostumbrado a los enojos públicos y las acusaciones mediáticas, el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, atacó ayer de manera directa al presidente de su partido, Rubén Giustiniani, en la evidente escalada de un conflicto político con historia e imprevisibles consecuencias para el futuro del partido fundado por Juan B. Justo.
Ofuscado por la firme decisión de Giustiniani, que ya avisó que no resignará su candidatura a gobernador de esa provincia para las elecciones del año próximo, Binner afirmó que su eterno rival en la interna socialista “quiere ser gobernador porque el año pasado fue elegido senador por seis años y no le gusta”.
El gobernador, cuyo candidato para ese puesto es su ministro de Gobierno, Antonio Bonfatti, también calificó de “incomprensible” que “el socialismo pierda el único senador nacional que tiene” si es que Giustiniani renuncia a su banca para postularse a ser su sucesor a partir del próximo mandato. Es que la vacante de Giustiniani sería ocupada por la radical santafecina María Silvia Migno.
Giustiniani no se baja
Antes de tomarse un descanso por las Fiestas en la costa atlántica, según sus voceros, Giustiniani reiteró de manera pública que su deseo era que “la ciudadanía elija al candidato del socialismo antes que decidirlo entre cuatro paredes”. Y afirmó que lanzará su candidatura el próximo 5 de febrero en el contexto de un plenario provincial de su partido.
“Soy presidente del PS elegido por más de 30.000 afiliados en una elección democrática en todo el país. Y en una conducción del socialismo donde a nivel provincial el sector de Binner es mayoritario en los últimos diez años”, había aclarado Giustiniani. Su eventual pedido de licencia derivaría en una nueva banca para la UCR (socia del socialismo en Santa Fe) en la Cámara alta.
“La cuestión se transforma en algo eminentemente personal, una persona que quiere ser gobernador porque el año pasado fue elegido senador por seis años y no le gusta”, afirmó Binner. Giustiniani fue elegido senador por el socialismo en 2009. El último socialista que estuvo en el Senado había sido Alfredo Palacios, que ganó su banca en 1961.
Aparato oficial
Cerca del senador santafecino negaron que su decisión se sostenga en un mero capricho. Recuerdan que el titular del PS lleva años con la intención de luchar por la gobernación, y que disputará la interna aun descontando que Binner pondrá “todo el aparato del gobierno” al servicio de Bonfatti, que hoy por hoy tiene una intención de voto muy lejana a la de Giustiniani y a la del tercero en discordia, el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz. El radical Mario Barletta, intendente de la ciudad de Santa Fe, también lanzó su precandidatura por la UCR, que forma parte del Frente Progresista que gobierna Santa Fe.
“Esto es un proyecto que necesita profundizarse por las obras y la cultura política iniciadas en 2007. Este proyecto nació hace 20 años y no puede depender de actitudes personales porque trasciende a las personas”, opinó Bonfatti en declaraciones a medios de prensa santafecinos. “No estoy en oferta y tampoco buscando ninguna candidatura. Estoy muy enfocado en la tarea que tengo entre manos a lo largo de este año y ése es un objetivo fundamental”, declaró ayer Lifschitz, en un intento de quedar al margen de la pelea, aunque la gobernación es, desde hace mucho, uno de sus objetivos políticos más claros.
Los motivos de la pelea
Un dirigente socialista que conoce a Binner y Giustiniani como pocos explicó los motivos de tanto desencuentro. “Es cierto que Giustiniani no le dio mayor importancia a la gestión santafesina, y también es cierto que Binner separó su proyecto de gestión de las instancias partidarias que maneja Rubén”, razonó. Otro dirigente recordó que ambos “sostienen líneas internas distanciadas desde 1995, cuando Binner gana por primera vez la intendencia de Rosario. Giustiniani pudo haber sido intendente y dejó pasar la chance. Ni loco se baja de la candidatura”, especuló el dirigente.
Las cartas, a estas alturas, parecen echadas. El socialismo tendrá internas y, una vez más, Binner y Giustiniani se enfrentarán por la hegemonía partidaria.
Críticas del GEN
A la disputa ayer se sumó el GEN con críticas a la posición de Binner y a apenas horas de que éste insistiera en su vocación de construir a nivel nacional con esta fuerza y la UCR un frente que no repita el “fiasco” de la Alianza, el diputado nacional Fabián Peralta lo reconvino por radio: “No se puede hacer campañas descalificando a las personas del mismo frente”.
“Hoy tenemos dos candidatos por UCR, uno por el ARI, uno lanzado por el PS y otro a lanzarse el 5 de febrero, el senador Giustiniani, a nosotros no nos preocupa que haya internas; sí que se lleve adelante sobre ideas y propuestas. No puede ser que la campaña se haga en base a descalificar a personas del mismo frente que en definitiva tenemos una base ideológica en común y seguramente son matices los que nos diferencian. Nos gustaría que no tuviéramos internas pero todo pareciera indicar que las vamos a tener. Los primeros días de febrero vamos a tomar la decisión que es lo que hará el GEN en cuanto a la candidatura a gobernador y en algunas ciudades ya hemos lanzado candidatos locales”, puntualizó Peralta.
Las críticas de Binner a Giustiniani
El gobernador le viene pegando tupido al senador desde hace varios días cada vez que habla. “Esta situación se transforma en algo eminentemente personal, una persona que quiere ser gobernador porque el año pasado fue elegido senador por seis años y no le gusta”, sacudió Binner al titular del PS a quien le endilgó “una concepción de individualismo” y de quien tomó distancia de su postulación porque, dijo, que “hay que dialogar con todos los partidos políticos”.
“Es una situación incomprensible que nuestro partido pierda el único senador nacional que tiene, en una candidatura a gobernador”, puntualizó también Binner e insistió en que “Giustiniani tiene una concepción de individualismo que nosotros no compartimos”. A su vez, el mandatario provincial le reprochó al titular del PS que su sector plantea “la necesidad de un diálogo con el gobierno nacional” porque tiene que “resolver problemas prácticos y los problemas prácticos tienen nombre y apellido: salud, trabajo, educación”.
La falta de experiencia ejecutiva diferencia a Giustiniani de Binner y Bonfatti y allí apunto ayer el gobernador: “Todos los conflictos —subrayó con suficiencia— tienen una determinada correlación con el gobierno nacional, es necesario que eso ocurra. Nosotros tenemos que seguir gobernando porque es lo que está requiriendo la población y tenemos que tener respuesta hacia todos los temas; la verdad que sobre todos estos temas nosotros no conocemos cuál es la posición alternativa que tiene Giustiniani”.
Perder todo
“Con dos candidatos socialistas podemos perder la provincia, la senaduría nacional y la ciudad”, dijo ayer Antonio Bonfatti al comentar las declaraciones que formuló a La Capital Miguel Lifschitz el domingo pasado. “Este proyecto nació hace 20 años y no puede depender de actitudes personales”, continuó el ministro de Gobierno.
Con información de La Capital y La Nación