El apoyo del socialismo y bloques de centroizquierda permitió al gobierno aprobar la cuestionada ley en Diputados. Se hizo en tiempo récord y en ausencia de los demás bloques que optaron por abandonar el recinto. Defensores y detractores volverán a argumentar en 15 días en el Senado.
El bloque oficialista cumplió su objetivo: gracias al apoyo de la centroizquierda, dio media sanción al proyecto de ley que cambiará la regulación del sistema de medios audiovisuales. Poco afectó al oficialismo que el recinto de la Cámara de Diputados luciera semivacío; menos aún que la oposición se retirara, indignada, con denuncias de que el debate era nulo.
Tras una sesión de más de 12 horas, el oficialismo consiguió el triunfo con 146 votos a favor, gracias al aporte del socialismo, Solidaridad e Igualdad (SI) y Proyecto Sur, la alianza que lidera Pino Solanas. También apoyaron el proyecto los diputados por Chubut, que responden al gobernador Mario Das Neves.
Dado que 104 diputados abandonaron la sala antes de la votación, la iniciativa sólo recibió cuatro votos en contra (y tres abstenciones). La oposición más crítica fue la de la UCR, Coalición Cívica, Pro, el cobismo y el PJ disidente, quienes habían abandonado el recinto tras denunciar irregularidades en el dictamen y en la conformación del quórum para la sesión.
“No consideramos que ésta sea una sesión válida.” La voz del jefe del bloque de diputados macristas, Federico Pinedo (Pro-Capital Federal) resumía así la postura de la oposición, que decidió retirarse del recinto para no convalidar con su presencia y voto la aprobación en la Cámara baja.
Advirtieron que no avalarían el “trámite exprés” de una iniciativa que, según denunciaron, le servirá al Gobierno para “controlar y amordazar” a los medios de comunicación. La discusión del proyecto de ley duró 20 días y los últimos cambios “más de 200”? se introdujeron en la medianoche de ayer.
El contenido de lo que se aprobó
El proyecto obliga a los multimedios a desprenderse de empresas en el plazo de un año, impide a los operadores de cable tener canales de televisión de aire, reduce de 24 a 10 la cantidad de licencias de radiodifusión que puede tener una compañía y otorga al Estado mayor poder para controlar los contenidos de los medios de comunicación.
A favor y en contra
No sólo el partido socialista respaldó la iniciativa oficial; también el diputado Horacio Alcuaz (Gen), mano derecha de Margarita Stolbizer, preveía votar a favor, lo que agigantaba el abismo entre esta dirigente y la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió.
El oficialismo también se llevó el apoyo de SI y de Proyecto Sur, no así el de Miguel Bonasso (Diálogo por Buenos Aires) que, hasta el final, se negaba a votar el proyecto oficial.
Los 31 diputados que responden al santafesino Carlos Reutemann, al entrerriano Jorge Busti, al puntano Alberto Rodríguez Saá y al bonaerense Felipe Solá, propusieron al resto de la oposición la postura de no participar en la votación del proyecto de ley, que finalmente se concretó.
El Movimiento Popular Neuquino (tradicional aliado del gobierno kirchnerista) marcó distancia. “Con esta norma se pretende legislar para atrás, ya que no sólo se afecta la seguridad jurídica, sino también las inversiones realizadas por los grupos mediáticos”, advirtió el diputado José Brillo.
Ese fue el momento culminante de una jornada cargada de tensión y signada por la decisión del kirchnerismo de forzar la máquina parlamentaria, al extremo de iniciar el debate del proyecto menos de doce horas después de haber firmado un dictamen con más de 200 modificaciones.
“Acá se ha coartado la libertad de expresar nuestra opinión desde el momento en que el dictamen fue presentado sin tiempo para leerlo o criticarlo”, respaldó el reclamo el presidente de la bancada radical, Oscar Aguad (Córdoba). “Por estas condiciones precarias, nosotros impugnamos el procedimiento que ha seguido el oficialismo para la sanción de esta ley”, agregó.
La noche comenzaba a caer cuando radicales, macristas y peronistas disidentes armaron una caótica conferencia de prensa en el Salón de los Pasos Perdidos para plantear su impugnación a la sesión que se realizaba en el recinto de la Cámara baja, a escasos metros de allí.
Con información de La Nación
